Ocho soldados y un civil estadounidenses y un militar afgano murieron ayer en un tiroteo en el aeropuerto militar de Kabul, en otro revés para la coalición internacional que forma a las fuerzas afganas.
Este incidente no hace sino aumentar las sospechas de que las fuerzas gubernamentales afganas, que deberán garantizar la seguridad en el país cuando se retiren las tropas de la OTAN antes de finales de 2014, están cada vez más infiltradas por los rebeldes talibanes, que reivindicaron que el ataque del miércoles lo perpetró uno de sus kamikazes.
Violencia
El incidente tuvo lugar ayer en el Centro de Formación Aérea de la OTAN, situado en el aeropuerto militar de Kabul, junto al aeródromo civil, dos de los complejos mejor protegidos de la capital afgana.
“Ocho militares de la fuerza internacional de la OTAN, ISAF, y un contratista murieron por los disparos de armas ligeras en el aeropuerto de Kabul, informó en un primer momento la coalición internacional en Afganistán, sin precisar la nacionalidad de los fallecidos.
Posteriormente, el Pentágono anunció que tanto los ocho soldados de la OTAN como el civil eran estadounidenses y calificó los hechos de “ataque”. “Ocho miembros de las fuerzas armadas y un civil murieron en el ataque; todos son estadounidenses”, dijo el coronel Lapan, y añadió que el agresor, un expiloto afgano, también murió.