El hallazgo de tres cadáveres en municipios del estado de Pernambuco elevó a 44 el número de muertos por las lluvias que caen desde el jueves pasado en el nordeste de Brasil, la región más pobre del país, dijeron hoy fuentes oficiales.
Según un boletín divulgado hoy por la Defensa Civil de Pernambuco, el número de muertos en ese estado subió a 15, en tanto que llegó a 42.360 el de personas que tuvieron que abandonar sus viviendas.
La situación es más dramática en el vecino estado de Alagoas, en donde varias ciudades quedaron por debajo de las aguas por la crecida de diferentes ríos.
El último boletín de la Defensa Civil de Alagoas, sin embargo, mantuvo en 29 el número de muertos y en 607 el de desaparecidos, las mismas cifras del martes, pero elevó a 74.515 el de personas que perdieron sus viviendas.
Dos de los cadáveres encontrados hoy estaban en Agua Preta y uno en Barreiros, ambos municipios de Pernambuco que también fueron afectados por crecidas de ríos e inundaciones.
De los 54 municipios castigados por las lluvias en Pernambuco, 30 declararon situación de emergencia y nueve están en estado de calamidad pública. En Alagoas, más al norte, 17 ciudades declararon el estado de emergencia y 15 el de calamidad pública.
Pese a que las lluvias dieron una tregua el domingo y el lunes, volvieron a intensificarse en la noche del martes y los meteorólogos han pronosticado que seguirán, aunque con menor intensidad, en los próximos días.
En las tareas de rescate participan miembros del Cuerpo de Bomberos, de la Policía y de las Fuerzas Armadas, que cedieron helicópteros para ayudar a buscar a las personas que quedaron aisladas.
Para buscar a las decenas de desaparecidos también fueron enviados a Alagoas perros entrenados para estas tareas, algunos de los cuales participaron en las operaciones de rescate en Haití tras el terremoto que sacudió al país caribeño este año.
Como muchas escuelas de los municipios afectados aún están cubiertas de fango y otras fueron convertidas en campamentos para los damnificados, la Secretaría de Educación de Alagoas anunció hoy el anticipo de las vacaciones escolares de julio.
Mientras que la mayoría de las víctimas en Pernambuco murió en deslizamientos de tierras en la madrugada del viernes, la totalidad de las víctimas de Alagoas fue arrastrada por la crecida de los ríos Mundaú y Paraíba, cuyas aguas llegaron a subir 12 metros por encima del nivel normal.
El desbordamiento de esos ríos dejó un rastro de viviendas y calles destruidas, así como de toneladas de basuras, lama y escombros abandonados en municipios en los que aún no se ha restablecido el suministro de agua y energía eléctrica.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva tiene previsto viajar el jueves a la región para sobrevolar los municipios más afectados.
Crecida de dos ríos inunda ciudades en Brasil
La crecida de los ríos Mundaú y Paraíba por las lluvias que castigan desde la semana pasada al nordeste de Brasil dejó bajo las aguas una decena de ciudades de esa empobrecida región y al menos 41 muertos y 116,180 damnificados, informaron ayer fuentes oficiales.
“Es como si hubiese pasado un tsunami por esas ciudades”, dijo a Efe un portavoz del Cuerpo de Bomberos del estado de Alagoas, el más afectado por las lluvias.
La tragedia puede ser mayor porque las autoridades buscan a 607 personas consideradas como desaparecidas, aunque este número, calculado a partir de las denuncias de familiares, fue calificado por los bomberos como “flexible”, pues hay personas de las que se tiene noticia, pero no han encontrado a sus parientes.
Las crecidas de los dos ríos dejaron entre el viernes y el sábado un rastro de destrucción en varios municipios del estado de Alagoas, que hasta ahora siguen sin suministro de agua y energía eléctrica y dependen de las ayudas enviadas por las autoridades.
Alerta
El agua de los ríos, que ganó más fuerza con la ruptura de una represa, llegó a subir doce metros encima de su nivel en algunos lugares y destruyó al menos 17,000 viviendas. En União dos Palmares, una ciudad con 62,000 habitantes, cerca de 9,000 tuvieron que abandonar sus viviendas y 500 no han podido ser contactados por sus familiares.
Afectados
Las crecidas también castigaron con severidad a ciudades como Branquinha, Santana do Mundaú, Atalaia, Paulo Jacinto, Jacuípe, Murici y Quebrangulo, en las que las aguas destruyeron numerosas viviendas y puentes y dejaron las calles cubiertas de basura y escombros.
La tragedia en Alagoas se sumó a la que ya había vivido el vecino estado de Pernambuco la madrugada del viernes.
El número de muertos en Alagoas es de al menos 29, se registran 607 desaparecidos y 73,828 personas perdieron sus hogares, según un último boletín de la Defensa Civil.
En Pernambuco, el número de víctimas es de 12 y el de desalojados de 42,352, según las cifras oficiales.