Cúcuta, Colombia. Nathalia Alarcón, conocida como "La Mona", fue asesinada a tiros en el barrio El Salado de Cúcuta, Colombia, cuando se desplazaba por la vía pública después de salir de una visita en la cárcel Modelo. La joven, de 22 años y madre de dos niños, fue interceptada por sicarios que le dispararon.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 3:00 de la tarde en la avenida Panamericana, a unos 15 metros del puente peatonal ubicado cerca de la Institución Educativa Eustorgio Colmenares Baptista. Cuando llegaron los agentes de la Policía Metropolitana de Cúcuta, la joven ya no presentaba signos vitales.
Alarcón vivía en el barrio La Victoria, en la ciudadela de Juan Atalaya, y estudiaba para convertirse en auxiliar de enfermería en el instituto Sin Fronteras. Era madre de dos niños pequeños, un niño de un año y una bebé de pocos meses, y compartía parte de su vida en las redes sociales.
La joven también era aficionada a los tatuajes y seguidora del Cúcuta Deportivo, equipo cuyos aficionados acompañaba en encuentros y actividades. Incluso, había publicado un video en el que rendía homenaje a varios seguidores del club fallecidos.
Días después del homicidio de Nathalia, la violencia volvió a irrumpir en Cúcuta durante el sepelio de su amiga Cindy Johana Lizcano Ochoa. Mientras la caravana fúnebre se dirigía al Cementerio Central, un hombre que se movilizaba en motocicleta abrió fuego contra la mujer.
Lizcano Ochoa fue trasladada a un centro asistencial, donde murió por la gravedad de las heridas. Según la información difundida sobre el caso, recibió ocho impactos de bala y otras dos personas resultaron lesionadas durante el ataque.
Las investigaciones revelaron que Lizcano Ochoa portaba un brazalete electrónico del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), cumplía una medida de detención domiciliaria y tenía procesos judiciales vigentes por porte ilegal de armas. Estos antecedentes forman parte de la información conocida sobre la víctima, pero no justifican la agresión ni determinan por sí solos el móvil del crimen.
La Policía Metropolitana de Cúcuta mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer ambos homicidios e identificar a los responsables. Entre las hipótesis que se analizan figura una posible relación con retaliaciones entre estructuras criminales que operan en la zona fronteriza, aunque las autoridades todavía deben establecer el motivo exacto de los ataques.
Los dos hechos han generado conmoción en Cúcuta: primero, la muerte de una joven madre que estudiaba enfermería y, posteriormente, el asesinato de una mujer durante el funeral de su amiga. Las autoridades continúan con las pesquisas para determinar las circunstancias de ambos crímenes y establecer las responsabilidades correspondientes.