El reclutamiento forzado para las filas del narcotráfico es uno de los posibles móviles de las masacres y entierros clandestinos en el estado de Tamaulipas (noreste), en la frontera con Estados Unidos, informó ayer el vocero de seguridad de México, Alejandro Poiré.
“Entre las líneas de investigación se encuentra el que se trata de reclutamiento forzado, al que las personas (secuestradas) eventualmente se resisten y por eso estos criminales arteramente las ultiman”, dijo Poiré en rueda de prensa.
Desde el pasado 1 de abril, en el municipio de San Fernando, Tamaulipas, a 160 km de la frontera, se han localizado 40 fosas con 183 cuerpos, de acuerdo con el último reporte de la fiscalía general mexicana.
Se presume que las víctimas son en su mayoría viajeros del sexo masculino secuestrados cuando recorrían la zona en autobuses en los últimos meses.
Investigaciones
Este reclutamiento forzado, explicó el vocero, se inscribe en la pugna entre los Zetas, soldados desertores reclutados por el narcotráfico, y sus ex aliados del Golfo por el control de las rutas de la droga hacia Estados Unidos y otras actividades criminales.
Otra de las líneas de investigación es el secuestro con fines de extorsión, añadió Poiré al señalar que 74 personas, entre ellos 17 policías de San Fernando, han sido detenidas por estos hechos.
Uno de los detenidos, “una persona de 20 años de edad, señaló que él mismo había ya ha matado, en su breve pero escalofriante carrera criminal, a más de 200 personas en Tamaulipas y otras localidades”, añadió el portavoz.
El funcionario describió a los responsables como “delincuentes para quienes el abuso del otro, el secuestro, la extorsión y el homicidio se han convertido en una forma de vida”.