El canciller boliviano, David Choquehuanca, mostró ayer su “preocupación” por la movilización de Estados Unidos contra despenalizar el mascado de la hoja de coca, durante una gira europea para aunar apoyos para legalizar en el seno de la ONU esa práctica ancestral.
“Nos preocupa que Estados Unidos haya llamado a formar un bloque de países amigos para objetar la enmienda que el Gobierno boliviano presentó ante las Naciones Unidas para levantar la prohibición del mascado de coca”, afirmó Choquehuanca en una entrevista con la AFP en Bruselas.
Washington se opone a la enmienda que defiende Bolivia a la Convención de 1961 de la ONU sobre Estupefacientes, que penaliza esa práctica, y así lo expresó en una nota enviada al secretario general de Naciones Unidas, confirmó este miércoles un portavoz oficial.
Postura
La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos y el Instituto Transnacional informaron el martes que Estados Unidos preveía presentar sus objeciones esta semana y que buscaba formar un grupo informal de “amigos” de la Convención para alentar a otros países a adoptar la misma postura en los próximos días. Si ningún país se opusiera antes del 31 de enero, la enmienda boliviana al texto de la ONU sería automáticamente adoptada, al expirar el plazo necesario de 18 meses desde que fue presentada.
Para Choquehuanca, hay países que “están confundiendo” incluso de forma “intencionada” las pretensiones de Bolivia: “No queremos despenalizar la hoja de coca, lo que estamos buscando es que se nos permita el masticado”, aseguró, defendiendo el derecho del pueblo boliviano a conservar esa costumbre.
El canciller llegó a Bruselas para entrevistarse con su par belga, Steven Vanackere, tras reunirse en Madrid con su homóloga española, Trinidad Jiménez, y con un alto funcionario de la Cancillería francesa en París.
Mientras España ofreció su “mediación” en Europa en favor de la campaña boliviana, Francia “también se mostró de acuerdo”, pero indicó que tenía previsto abordar la cuestión en “una reunión el día 26 en Bruselas en el marco de la Unión Europea, UE”, afirmó Choquehuanca.
Fuentes diplomáticas informaron posteriormente a la AFP que Vanackere “entendió el uso cultural de la coca en Bolivia”; aunque mantuvo una postura prudente y pensará sobre su decisión a tomar el día 31. “En la UE no va a haber una sola posición; aunque no hay ningún país que se haya mostrado hasta ahora en contra”, indicó el canciller, explicando que está en contacto con el representante boliviano en la ONU en Nueva York para estar al corriente de toda objeción que pueda presentarse de aquí al día 31.