Integrantes de las pandillas Mara Salvatrucha, MS y la 18 pidieron al presidente electo Mauricio Funes que llame a un diálogo que permita que ambos grupos sean escuchados y proponga alternativas para terminar con la violencia en el país.
'Conocemos del dolor causado a nuestras familias, a la población en general; pero creemos que ahora se están dando las condiciones para poder hacer las cosas de forma distinta', señaló un supuesto comunicado de los pandilleros leído ayer por representantes de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho.
El supuesto llamando de los pandilleros surgió luego de conocerse que Funes encomendó a un grupo de expertos la elaboración de propuesta para crear un nuevo modelo de seguridad pública, con énfasis en las pandillas. Destacaron que 'aunque la tarea por venir parece muy difícil, nosotros también tenemos la esperanza que se tomarán acciones que puedan dar espacios de soluciones a la problemática de la violencia'.
'Tenemos la voluntad de cambiar, pero no sólo nosotros mismos, también el país en que vivimos', agregan.
Cambio
Los pandilleros aseguran que quieren ser parte de los esfuerzos para demostrar que hay formas más inteligentes de resolver los problemas y dijeron que quieren escuchar las propuestas elaboradas por el equipo del nuevo Gobierno. La MS y la 18, son dos de las principales y temidas pandillas establecidas en populosos barrios de El Salvador, a las que la Policía les atribuye al menos un 70% de los homicidios y hechos delictivos en este país.
En Francia
La justicia francesa condenó ayer a 16 años de cárcel al autor de la muerte de Alejandro Funes, hijo del presidente electo salvadoreño Mauricio Funes, y a dos años a quien fuera su cómplice en ese hecho ocurrido en 2007 en París.
Un tribunal de París consideró culpable de la muerte de Alejandro Funes a Mohamed Amor, un francés de 32 años, y lo condenó a 16 años de reclusión criminal.
La acusación había pedido una pena de entre 18 y 20 años, pero la corte y el jurado consideraron, luego de cuatro horas de deliberación, que la muerte no había sido intencional. AFP/AP