Nuevo León, Médico

El rastro de Debanhi Susana Escobar Bazaldúa, quien desapareció el pasado 8 de abril en Nuevo León, llevó ayer a familiares, autoridades y voluntarios a buscar en distintas zonas de los municipios Zuazua y Salinas Victoria, y hasta en una alcantarilla, ubicada unos metros de donde fue vista por última vez, pero la investigación sigue sin dar con su paradero.

Luego de cuatro horas de que se drenó un registro con equipo de bombeo y una máquina hidroexcavadora, los familiares de Debanhi Susana descartaron hallazgos en la alcantarilla, ubicada en la banqueta entre Vía de Baleares y Vía de Galicia, sobre una lateral de la Carretera a Nuevo Laredo.

”Había como un drenaje o un registro sin tapa, y la Fiscalía ya se descarta totalmente (hallazgos), ya verificamos mi esposa y yo, afortunadamente no se encuentra ahí, eso me da más esperanza de que mi hija siga con vida”, explicó Mario Escobar, padre de Debanhi.

En este operativo participaron elementos de Protección Civil estatal, el equipo canino de búsqueda denominado “K9”, agentes ministeriales, al menos 15 uniformados de Fuerza Civil y trabajadores de Agua y Drenaje.

Previo a llegar al lugar, la familia encabezó una búsqueda apoyados de decenas de voluntarios en Zuazua, donde “peinaron” baldíos y revisaron bodegas tras recibir reportes en redes sociales.

La Fiscalía estatal, por separado, guió una inspección en Salinas Victoria.

Pese a no encontrar indicios en alguno de los operativos de ayer, la familia mantiene la esperanza.

”Si fue algo que nos dijo Diosito ‘Aquí la regaste’ o sea, ya la aprendí”, expresó Escobar.

”Yo pensé que por ser Jueves Santo iba a encontrar a mi hija. No vamos a descansar en la búsqueda”, agregó.