Las autoridades guatemaltecas buscan desde ayer al ex presidente Alfonso Portillo (2000-2004) luego de que un tribunal de ese país ordenara su captura a petición de Estados Unidos, que lo reclama por el delito de lavado de dinero, informaron ayer fuentes judiciales.
La detención de Portillo la autorizó el Juzgado de Primera Instancia Penal y hoy agentes de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, Cicig, de la Policía y del Ministerio Público, MP, allanaron tres viviendas con ese fin sin ningún éxito.
Desde anoche, una residencia del ex mandatario en el departamento oriental de Zacapa, de donde es originario, fue rodeada por los agentes que ayer ingresaron en el inmueble para capturar a Portillo, dijeron fuentes del Ministerio de Gobernación.
Los agentes permanecieron en el inmueble más de cuatro horas, con resultados negativos.
En breves declaraciones a periodistas, el abogado de Portillo, Manuel Quinto, explicó que su cliente le pidió que llegara a la residencia.
Según Quinto, que no reveló dónde se encuentra Portillo, el ex Presidente le dijo: “Mira, te encargo que vayas a ver mi casa en Zacapa porque parece que la van a allanar”.
Los agentes policiales y del Ministerio Público requisaron otros dos inmuebles en Zacapa y uno más en la capital guatemalteca, sin éxito.
Proceso
La captura del ex presidente Portillo con fines de extradición por el delito de lavado de dinero fue solicitada por el Gobierno de Estados Unidos a Guatemala hace dos semanas, aunque salió a luz pública hasta ayer con los allanamientos judiciales.
La Fiscalía Federal de Miami, según publica ayer el diario local Prensa Libre, es la que ha presentado cargos formales contra Portillo al considerar que utilizó la banca de ese país para trasladar dinero del erario público guatemalteco a cuentas de Europa y las Islas Bermudas, entre otros.
Sin embargo, cuando sea detenido y antes de ser extraditado a Estados Unidos, Portillo deberá responder ante la justicia de su país, donde tiene abierto un proceso por los delitos de peculado, abuso de autoridad y sustracción de unos 120 millones de quetzales -unos 14.45 millones de dólares- durante su Gobierno.
Dinero
En Luxemburgo y París están congeladas tres cuentas bancarias a nombre de la ex esposa de Portillo, la mexicana María Eugenia Padua, y la hija de ambos, Otilia Portillo Padua, por un monto de dos millones de euros (unos 2.8 millones de dólares), que las autoridades guatemaltecas consideran que forman parte de los fondos del Estado que fueron extraídos.
La ex fiscal contra la Corrupción, Karen Fischer, que inicialmente investigó el caso contra Portillo, comentó ayer que, aunque tarde, EUA está buscando hacer justicia porque la banca de ese país fue utilizada para trasladar dinero extraído de Guatemala. Al entregar el poder el 14 de enero de 2004, Portillo asumió automáticamente como diputado al Parlamento Centroamericano, Parlacen, pero al iniciarle la Fiscalía una investigación por corrupción durante su administración, fue despojado de su inmunidad, por lo que decidió huir a México para evitar su captura en Guatemala.
El 20 de octubre de 2005, Guatemala le solicitó formalmente a México la solicitud de extradición del ex Presidente, concedida un año después, pero las diversas acciones judiciales que presentó ante la justicia mexicana le permitieron permanecer en ese país hasta 2008.
Además, Portillo rechaza que la Cicig, que dirige el magistrado español Carlos Castresana, y que ha desbaratado ya redes criminales en el país, sea la responsable de investigar su caso.