27/02/2026
09:28 PM

Obama pide fin del embargo a Cuba en aniversario del deshielo

  • Actualizado: 17 diciembre 2015 /

Washington, Estados Unidos.

Hace un año, el presidente estadounidense Barack Obama y su par cubano Raúl Castro sorprendieron al mundo al anunciar simultáneamente que sus Gobiernos habían decidido quitarse los guantes tras medio siglo de enfrentamientos para iniciar un proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas.

Obama celebró ayer el primer aniversario de ese delicado proceso con una nota oficial en que llamó al Congreso estadounidense a poner su grano de arena iniciando el desmonte del embargo de cinco décadas a la isla antillana.

“El Congreso puede contribuir a una vida mejor para los cubanos levantando el embargo, que es el legado de una política fracasada”, apuntó Obama, poniendo la presión sobre el poder Legislativo, dominado por la oposición republicana, que no ha dado señal de que esté interesado en iniciar el delicado proceso.

El embargo comercial y financiero estadounidense a Cuba, en vigencia desde hace medio siglo, se apoya en un complejo enmarañado legal y burocrático codificado en ley, cuyo desmonte estará en manos del Congreso.

Las otras exigencias de Cuba pasan por la devolución de los territorios de la base naval de Guantánamo, el fin de los programas dirigidos a promover cambios internos y el fin de las políticas migratorias que dan un trato preferencial a los cubanos.

“Para alcanzar la normalización insistimos en que será imperativo que el Gobierno de EUA elimine todas estas políticas del pasado”, subrayó Josefina Vidal, directora para EUA de la Cancillería.

Migración masiva

Peor aún, el acercamiento provocó en los últimos meses un aumento dramático de las salidas de los cubanos hacia Estados Unidos (más de 78% en un año, según el Instituto Pew Research Center).

La mayoría de esos inmigrantes teme por la derogación en Estados Unidos de la Ley de Ajuste Cubano, que desde 1966 otorga a los cubanos un trato privilegiado de residencia y facilidades laborales.

Aparte de esto, son simbólicos los cambios que se han visto en el último año: la reapertura de las embajadas en ambos países, Raúl Castro y Barack Obama se han reunido en dos ocasiones y cruzarse con estadounidenses que visitan la isla es cada vez más frecuente, pero en la calle lo que más se oye es “aquí todo sigue igual”.

Así lo denunciaron un grupo de cubanos anticastristas durante una protesta ayer en Washington al pedirle a Obama revisar su política hacia Cuba debido a la ‘represión’ que aún impera en la isla.