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'No ganó de Narváez, sino el voto contra Néstor Kirchner”

  • Actualizado: 30 junio 2009 /

Los síntomas de una crisis política y el fin de un ciclo comenzaron a verse ayer en Argentina, con la renuncia al liderazgo del gobernante peronismo del ex presidente Néstor Kirchner -2003-2007-.

    Los síntomas de una crisis política y el fin de un ciclo comenzaron a verse ayer en Argentina, con la renuncia al liderazgo del gobernante peronismo del ex presidente Néstor Kirchner -2003-2007-, hombre fuerte del poder y esposo de la presidenta, derrotado en las legislativas.

    “Voy a renunciar en forma indeclinable a la presidencia del Partido Justicialista, PJ, peronista. Cuando un resultado no es el que uno pensó, hay que tomar la actitud que corresponde”, dijo el ex mandatario en rueda de prensa.

    Néstor Kirchner, considerado por los analistas el gran derrotado en los comicios legislativos de medio término del domingo. Kirchner mantuvo desde 2003 una hegemonía política y un ejercicio del poder con mano de hierro junto a su esposa, la actual presidenta Cristina Kirchner.

    La renuncia ocurrió horas después de confirmarse su caída en el bastión peronista de la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito con casi 40 por ciento del padrón, a manos del magnate liberal nacido en Colombia Francisco de Narváez.

    De Narváez, dueño de medios de comunicación y de una fortuna calculada por la prensa en 500 millones de dólares, había señalado poco antes que “el Gabinete requiere cambios, hombres y mujeres que crean en el diálogo”.

    “Nadie puede ostentar las mayorías, la salud de la democracia pide equilibrios, tenemos que buscar consensos, ahora nadie puede usar una mayoría para no debatir y solapar problemas”, dijo este aliado del alcalde derechista de Buenos Aires, Mauricio Macri.

    La politóloga Doris Capurro, directora de la consultora Ibarómetro, dijo que “la lectura es que no ganó de Narváez, sino el voto contra Néstor Kirchner, contra la crispación política en el conflicto con el campo, contra su estilo y no contra sus ideas”. La popularidad de los Kirchner se había derrumbado desde que en 2008 se enfrentaron a las patronales agrícolas, en huelga contra el alza de impuestos a las exportaciones con respaldo de centenares de pueblos y ciudades de las ricas provincias de la Pampa Húmeda.
    Debacle

    El ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, uno de los tantos desplazados abruptamente del gobierno en 2008, le recomendó a los Kirchner “escuchar lo que acaban de decir las urnas, porque se ha expresado la gente”.

    Sin embargo, “hay que seguir gobernando, ésta fue una elección parlamentaria”, agregó.

    Los Kirchner sufrieron el domingo una debacle en las legislativas ante una avalancha de votos opositores en los cinco mayores distritos, que les arrebató la mayoría en la Cámara de Diputados y en el Senado.

    Según datos oficiales, escrutadas 99 por ciento de las mesas electorales, el peronismo gobernante y sus aliados perdieron la mayoría en ambas cámaras.

    “Vamos a profundizar la institucionalidad, profundizar la gobernabilidad”, anunció el ex mandatario al admitir la derrota.