Croacia.
“No sé cuántos países y fronteras he cruzado, pero han sido todos muy amables conmigo”, dijo Bibkhal, una anciana de 105 años que llegó desde Afganistán a Opatovac, Croacia.
Envuelta en una bufanda verde y una manta marrón, ella ha sido trasladada junto a sus 17 familiares al centro de acogida temporal de Opatovac, donde permanecen unas 1,299 personas a la espera de continuar su camino por la “Ruta de los balcanes”, como denominan los refugiados al trayecto por tierra hasta Europa.
“Estoy ciega y apenas puedo caminar, pero gracias a todos de corazón... hemos cruzado el mar, hemos llegado a Grecia sin que nuestro barco volcara”, aunque lo peor han sido las montañas, donde “una piedra me golpeó la cabeza”, contó la anciana que ha viajó más de cinco mil kilómetros desde su país.
La policía croata comprobó su documentación y certificó sus 105 años, edad a la que ha cruzado continentes, desiertos y mares huyendo de la guerra y la pobreza. Bibkhal está en una carpa climatizada dispuesta para mujeres, niños y ancianos, donde reciben el alimento y bebida necesarios. En Opatovac, esta anciana afgana convive con bebés que han nacido en el camino, mujeres embarazadas o personas con discapacidad. Las autoridades croatas esperan reunir el número necesario de migrantes para llenar un tren que saldrá de Tovarnik en dirección a Eslovenia.
Croacia ha recibido en los últimos 40 días más de 265,000 migrantes procedentes de Siria, Afganistán o Pakistán, cuyo único objetivo es llegar a países del centro y norte de Europa, con especial interés en Alemania y Suecia, en este último país Bibkhal tiene un nieto. Ella es la mujer migrante con más edad registrada por las autoridades croatas.
“No sé cuántos países y fronteras he cruzado, pero han sido todos muy amables conmigo”, dijo Bibkhal, una anciana de 105 años que llegó desde Afganistán a Opatovac, Croacia.
Envuelta en una bufanda verde y una manta marrón, ella ha sido trasladada junto a sus 17 familiares al centro de acogida temporal de Opatovac, donde permanecen unas 1,299 personas a la espera de continuar su camino por la “Ruta de los balcanes”, como denominan los refugiados al trayecto por tierra hasta Europa.
“Estoy ciega y apenas puedo caminar, pero gracias a todos de corazón... hemos cruzado el mar, hemos llegado a Grecia sin que nuestro barco volcara”, aunque lo peor han sido las montañas, donde “una piedra me golpeó la cabeza”, contó la anciana que ha viajó más de cinco mil kilómetros desde su país.
La policía croata comprobó su documentación y certificó sus 105 años, edad a la que ha cruzado continentes, desiertos y mares huyendo de la guerra y la pobreza. Bibkhal está en una carpa climatizada dispuesta para mujeres, niños y ancianos, donde reciben el alimento y bebida necesarios. En Opatovac, esta anciana afgana convive con bebés que han nacido en el camino, mujeres embarazadas o personas con discapacidad. Las autoridades croatas esperan reunir el número necesario de migrantes para llenar un tren que saldrá de Tovarnik en dirección a Eslovenia.
Croacia ha recibido en los últimos 40 días más de 265,000 migrantes procedentes de Siria, Afganistán o Pakistán, cuyo único objetivo es llegar a países del centro y norte de Europa, con especial interés en Alemania y Suecia, en este último país Bibkhal tiene un nieto. Ella es la mujer migrante con más edad registrada por las autoridades croatas.