El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo este miércoles que a la Administración del presidente, Donald Trump, le "encantaría" ver un cambio de régimen en Cuba, aunque matizó que eso no significa que Washington vaya a provocarlo.
"Nos gustaría, pero eso no significa que vayamos a provocar un cambio, aunque nos encantaría verlo. No cabe duda de que sería un gran beneficio para Estados Unidos que Cuba dejara de estar gobernada por un régimen autocrático", aseguró Rubio durante su audiencia ante el Senado prevista para informar de los planes de la Administración en Venezuela.
Preguntado por los legisladores por si EE.UU. prevé usar el poder militar u otros tipos de coerción para propiciar un cambio de régimen en la isla, Rubio respondió que así lo especifica la ley estadounidense.
"El embargo estadounidense contra Cuba está codificado. Fue codificado en la ley y exige un cambio de régimen para que podamos levantar el embargo", declaró el secretario de Estado, hijo de inmigrantes cubanos.
Trump afirmó el martes que Cuba "está a punto de caer" porque, tras la caída del presidente venezolano depuesto, Nicolás Maduro, ya no recibe crudo venezolano, unas declaraciones a las que respondió el Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla, que reiteró su "firme posición antiimperialista e inclaudicable".
La Habana y Washington se encuentran en un mayor momento de confrontación verbal en décadas, desde que el pasado 3 de enero una operación militar estadounidense capturó a Maduro, quien había mantenido una fuerte alianza política y apoyo con el envío de petróleo a la isla caribeña.
Desde entonces Washington ha reforzado la presión sobre La Habana y sostiene que el Gobierno cubano tiene los días contados porque considera que el fin del envío de crudo venezolano a la isla agudizara la crisis económica y provocará un cambio de régimen en la isla.
La Habana ha condenado como un "acto de terrorismo" la intervención en Caracas, ha advertido a EE.UU. que no tolerará intimidaciones ni amenazas y que no habrá entendimiento posible ni negociación con "coerción" aunque ha expresado su disposición a mantener un diálogo con "igualdad y respeto".