El presidente colombiano Juan Manuel Santos destacó ayer los buenos resultados en política exterior y seguridad de los primeros cien días de su gobierno, al tiempo que expuso los desafíos pendientes: aprobar la Ley de Víctimas y reducir la pobreza y el desempleo.
En estos cien días de gestión -que se cumplieron el pasado domingo- “podemos ya mostrar unos buenos resultados”, por ejemplo en las relaciones exteriores, donde el propósito es “hacer relevante a Colombia en el escenario internacional”.
Arropado por casi todos sus ministros en sede del gobierno, Santos resaltó el buen camino por el que van las cosas con Venezuela gracias a la reanudación de las relaciones desde el 10 de agosto, y Ecuador, con el que está en marcha un proceso de diálogo para restablecer los lazos rotos desde 2008. Recordó su lema durante la campaña electoral: pasar de la “seguridad democrática” de su predecesor a la “prosperidad democrática”.
Esa seguridad democrática, basada en la lucha militar contra las guerrillas, “le cambió la faz a este país, devolvió la esperanza a los colombianos y ha continuado con éxito”.
En ese contexto, recordó golpes dados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc, como la muerte en septiembre pasado en un bombardeo de su jefe militar, alias “Mono Jojoy”, y el ataque del lunes contra el frente 48 de esa guerrilla, que dejó catorce insurgentes fallecidos.