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España: Retienen a niña hondureña en aeropuerto por no tener carta de invitación

  • Actualizado: 02 febrero 2013 /

Una niña de cinco años fue retenida 29 horas en la sala de inadmitidos del aeropuerto madrileño de Barajas.

Hacía cuatro años que Wendy, una hondureña residente en España, no veía a su hija de cinco años, y por ello, después de esperar 29 horas a que las autoridades de inmigración españolas permitieran a la niña salir del aeropuerto de Madrid-Barajas, ahora confía en que pueda quedarse en el país.

Alexa llegó como turista a Madrid el pasado jueves, acompañada de su prima Dulce, de 19 años, con el objetivo de pasar una semana de vacaciones y reencontrase con su madre luego de cuatro años de separación.

Esta dice que cumplían todos los requisitos para viajar como turistas a España: tenían un billete de ida y vuelta, reservas de hotel y dinero 'suficiente', unos 1.300 euros entre las dos, para estar esos días en Madrid.

Pero los nervios empezaron a aflorar cuando, tras horas esperando la salida de la pequeña, una amiga suya que reside en España y que acompañaba en el vuelo a las dos niñas les aseguró que 'las tenían detenidas'.

Gracias a su jefe contactaron con un grupo de abogadas de la parroquia San Carlos Borromeo de Madrid, quienes consiguieron 'in extremis' bajar a Alexa del avión que iba a devolverla ayer al país centroamericano gracias a una orden judicial, según explicó a Efe la madre de la menor.

No ocurrió lo mismo con su prima Dulce, que hoy tuvo que tomar el el vuelo de regreso a Honduras, sólo 48 horas después de su llegada a Madrid y sin haber logrado salir del aeropuerto.

Las abogadas ahora están poniendo todo el empeño para que Alexa pueda lograr la residencia en España y quedarse con su madre.

Una de las letradas, Diana Galindo, dijo a Efe que confía en que se pueda paralizar la expulsión después de las 'sangrantes' 29 horas que permaneció en Barajas.

'Ya que está dentro, vamos a intentar que se quede' -señaló- para lo cual tienen plazo hasta el próximo 7 de febrero, cuando la niña tiene su billete de vuelta para Tegucigalpa.