Los medios turcos han identificado a un checheno llamado Akhmet Chatayev como el cerebro del atentado del aeropuerto de Estambul. Este alto jefe del Estado Islámico (EI) habría organizado también los ataques cerca de Taksim (en marzo) y Sultanahmet (enero), en pleno corazón de Estambul, según el diario Hürriyet.
Michael McCaul, presidente del comité de Seguridad interior de la Cámara estadounidense de Representantes de EUA , describió en la cadena CNN a Chatayev como “probable enemigo número uno en la región del Cáucaso del norte en Rusia”.
Y las autoridades turcas informaron que los kamikazes que cometieron el atentado en el que murieron 44 personas y más de 260 resultaron heridas eran un ruso, un uzbeko y un kirguís. La agencia semipública Anadolu informó que había identificado a dos de los tres yihadistas: Rakim Bulgarov y a Vadim Osmanov. La identidad del segundo pudo averiguarse por una fotocopia de su pasaporte que entregó cuando firmaba el contrato de alquiler de la vivienda en el barrio céntrico de Fatih en Estambul, que sirvió de lugar de reunión para los terroristas. Las autoridades rusas desmintieron que Osmanov fuera ruso, señalaron que no existe ese nombre en sus registros.
Los tres kamikazes, que se separaron antes de hacerse estallar en diferentes lugares del aeropuerto, también causaron víctimas al disparar con sus fusiles.
Según el diario Sabah, cercano al gobierno, el balance de la matanza pudo haber sido más elevado si los atacantes no hubieran sido interceptados, ya que inicialmente querían tomar a decenas de pasajeros como rehenes y hacerse explotar con ellos. “Los abrigos que llevaban para ocultar sus cargas explosivas, pese al calor, llamaron la atención de civiles y de un oficial de policía”, indicó el diario.
Redadas
En el marco de la investigación, la policía turca arrestó a 24 personas en Estambul, 13 de ellas el jueves y 11 ayer. De los detenidos, 15 son extranjeros, según fuentes de seguridad citadas por la agencia de prensa Anadolu. En la provincia de Esmirna, en el oeste del país, nueve personas fueron detenidas, pero no ha transcendido si hay un vínculo con el atentado.
Las exrepúblicas soviéticas de Asia central forman parte de los mayores suministradores de yihadistas en Siria y en Irak. Más de 7,000 ciudadanos de Rusia y nacionales de las exrepúblicas soviéticas combaten en el seno del grupo Estado Islámico (EI), había afirmado en octubre el presidente ruso Vladimir Putin.