Dos migrantes hondureños fueron capturados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) tras ser identificados como criminales con "antecedentes por delitos sexuales graves", informaron las autoridades federales.
Las capturas ocurrieron durante operativos separados realizados en Carolina del Norte y Colorado, como parte de la estrategia de ICE para ubicar y arrestar a inmigrantes indocumentados con historial criminal, especialmente aquellos vinculados a abuso y explotación sexual de menores.
El operativo más reciente se ejecutó este lunes 26 de enero en Grand Junction, Colorado, y estuvo a cargo de ICE Denver.
En esta acción fue capturado el hondureño Nerlin Jhonatan Pérez Amaya, identificado como delincuente sexual con una condena por comunicación sexual electrónica ilegal relacionada con la explotación de menores.
ICE indicó que Pérez Amaya fue localizado durante una operación dirigida, tras labores de rastreo y vigilancia.
REGISTERED SEX OFFENDER ARRESTED
— U.S. Immigration and Customs Enforcement (@ICEgov) January 26, 2026
ICE Denver arrested Nerlin Jhonatan Perez-Amaya, a criminal illegal alien from Honduras convicted of electronic sexual exploitation.
Our heroic officers found him during a targeted operation in Grand Junction, CO. pic.twitter.com/R22Bb8eDqC
El delito de comunicación sexual electrónica ilegal ocurre cuando una persona utiliza medios digitales o de telecomunicación -como redes informáticas, teléfonos, mensajes de texto o aplicaciones de mensajería instantánea- para contactar, invitar o intentar atraer con fines sexuales a un menor de edad.
La ley establece que la víctima debe tener entre 15 y 17 años, ser al menos cuatro años menor que el agresor, y que el responsable sepa o crea que se trata de un menor dentro de ese rango de edad.
Además, el delito se agrava cuando el acusado ocupa una posición de confianza o autoridad respecto al menor, como tutor, docente, entrenador u otra figura con influencia directa.
Este tipo de conducta está clasificada como crimen sexual, especialmente cuando la comunicación tiene como finalidad la explotación, manipulación o abuso sexual de menores, aun cuando no exista contacto físico.
Días antes, el 15 de enero de 2026, fue arrestado en el condado de Robeson, Carolina del Norte, Wilman Rodas Argueta.
El hondureño había sido condenado por explotación sexual en segundo grado de una menor, delito por el cual figuraba como objetivo prioritario dentro de las investigaciones migratorias.