Florida, Estados Unidos.
Tras el anuncio de que Estados Unidos planea expulsar a miles de indocumentados centroamericanos en enero de 2016, organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes pidieron ayer a la Administración del presidente Barack Obama detener los planes de deportaciones.
Aduciendo que esta política afectará a miles de refugiados que huyen de la violencia en los países del Triángulo Norte, los grupos tildaron de ‘maquiávelica’ la medida.
“La historia moderna juzgará al presidente Obama con dureza si las deportaciones continúan”, dijo la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (Chirla) en un comunicado.
La semana pasada, en vísperas de Navidad, el diario The Washington Post reportó que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) alista un plan de redadas para arrestar y deportar a miles de inmigrantes que ingresaron ilegalmente al país después del 1 de enero de 2014 y perdieron sus casos de asilo.
La coalición, integrada entre otros por grupos de derechos humanos y líderes religiosos, dijo que está presionando para que el Gobierno “detenga” el plan y con ello se evite que las vidas de los migrantes expulsados corran riesgo en sus países de origen.
El Gobierno de Honduras expresó ayer su resignación para recibir a miles de ciudadanos que EUA podría deportar el próximo año; aunque hay preocupación por el impacto que tendría un retorno masivo de emigrados.
El Gobierno de Juan Orlando Hernández hizo un llamamiento a los hondureños que requieran asistencia en EUA para que se comuniquen al centro de llamadas ALHO VOZ en Chicago, Los Ángeles, Houston, Miami, Nueva Orleans y Atlanta.
Tras el anuncio de que Estados Unidos planea expulsar a miles de indocumentados centroamericanos en enero de 2016, organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes pidieron ayer a la Administración del presidente Barack Obama detener los planes de deportaciones.
Aduciendo que esta política afectará a miles de refugiados que huyen de la violencia en los países del Triángulo Norte, los grupos tildaron de ‘maquiávelica’ la medida.
“La historia moderna juzgará al presidente Obama con dureza si las deportaciones continúan”, dijo la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (Chirla) en un comunicado.
La semana pasada, en vísperas de Navidad, el diario The Washington Post reportó que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) alista un plan de redadas para arrestar y deportar a miles de inmigrantes que ingresaron ilegalmente al país después del 1 de enero de 2014 y perdieron sus casos de asilo.
La coalición, integrada entre otros por grupos de derechos humanos y líderes religiosos, dijo que está presionando para que el Gobierno “detenga” el plan y con ello se evite que las vidas de los migrantes expulsados corran riesgo en sus países de origen.
El Gobierno de Honduras expresó ayer su resignación para recibir a miles de ciudadanos que EUA podría deportar el próximo año; aunque hay preocupación por el impacto que tendría un retorno masivo de emigrados.
El Gobierno de Juan Orlando Hernández hizo un llamamiento a los hondureños que requieran asistencia en EUA para que se comuniquen al centro de llamadas ALHO VOZ en Chicago, Los Ángeles, Houston, Miami, Nueva Orleans y Atlanta.