QUITO. La capital ecuatoriana ha comenzado a desabastecerse de víveres y productos básicos debido a los bloqueos que imperan desde la semana pasada en sus carreteras, y a raíz de la situación de toque de queda en la ciudad. Supermercados y grandes tiendas cerraron ayer por la imposibilidad de trasladar a los trabajadores en medio del toque de queda que las autoridades levantaron a las 11:30 locales de forma temporal para dar un alivio a la población.
Mientras tanto, toda la actividad comercial está paralizada y solo pequeñas tiendas de víveres abrieron, aunque por seguridad atienden a través de rejas.
Las protestas de los últimos diez días han dejado a los comercios sin los productos de primera necesidad, como pan, leche, agua y huevos. Los 21 mercados de la ciudad cerraron, y no se espera que vayan a abrir si continúa la situación de emergencia declarada por el presidente Lenín Moreno.