Una investigación publicada esta semana por el diario mexicano El Universal revela que el escritor y ganador del Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, fue espiado por los servicios secretos mexicanos entre 1967 y 1985.
Según las informaciones obtenidas por el periódico, los espías del Gobierno mexicano aseguraban que el escritor estaba “involucrado en el tráfico de armas que salía de Cuba a Colombia y que apoyaba la lucha comunista en América Latina”.
En esa época, el escritor tenía una relación tensa con el presidente colombiano Julio César Turbay. El novelista acusaba al Gobierno de su país natal de represión contra la población civil a través de militares. En esos días, Gabo dirigía una fundación internacional de Derechos Humanos, Habeas, que no era bien recibida en muchas partes del mundo, incluido México.
“Habeas tiene como objetivos proteger, apoyar económicamente, proporcionar asesoría legal y es un medio para que se desenvuelvan las personas con ideología marxista-leninista que, por su participación en grupos de guerrilleros, terroristas e ideólogos, se escudan bajo el concepto general de perseguidos políticos”, se lee en los documentos de la DFS.