28/02/2024
09:26 PM

EEUU celebra elecciones con tintes de referéndum

El Partido Demócrata, con 194 escaños, espera sumar 24 más para lograr la mayoría (218) en la Cámara de Representantes.

    Washington, Estados Unidos

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, siguió ayer su maratón de discursos de cara a los comicios de mitad de mandato que los norteamericanos celebran este día.

    El presidente regresó a la Casa Blanca pasada la medianoche, unas horas antes de la apertura de las urnas, después de participar en varios actos de campaña en Cleveland, Ohio; Fort Wayne, Indiana y después Cape Girardeau, en Misuri.

    Pese a que el nombre de Trump no está en las papeletas, está claro que las elecciones son un referéndum sobre su Gobierno, en las que están en juego la totalidad de los escaños en la Cámara de Representantes, un tercio de los puestos del Senado, 36 gobernadores y docenas de legislaturas estatales.

    Destitución
    Con mayoría simple, la Cámara de Representantes puede aprobar un impeachment (destitución del presidente).

    La campaña estuvo marcada por dos violentos incidentes: el envío de paquetes con explosivos a prominentes líderes opositores y la masacre en una sinagoga en Pittsburgh, donde murieron 11 personas.

    Los dos hechos motivaron acusaciones de que Trump alienta la violencia con sus tuits incendiarios y discursos cargados de duros comentarios contra sus opositores.

    La campaña electoral estuvo centrada en la migración y otros temas.

    La migración

    En el ambiente electrizado de sus mítines, Trump sacó partido de su experiencia como presentador de televisión, logrando cautivar a su público y colocarse en el centro del debate.

    Trump
    Pese a que su nombre no figura en las papeletas, Trump está en el centro de estos comicios. Si los demócratas logran una mayoría, la Cámara de Representantes puede destituirlo.

    Con un estilo que mezcla las declaraciones grandilocuentes, lenguaje llano y toques de un humor cruel con el que fustiga a sus detractores, en sus discursos, Trump coloca a los votantes en la vicisitud de elegir entre su gestión, con la cual la expansión de la economía llevó al desempleo a un mínimo de 3.7%, y su visión de la seguridad, y las posturas de los demócratas, a los que califica de izquierdistas extremos.

    La estrategia de centrar todo el debate político sobre sí mismo es una apuesta, al igual que el viraje de su discurso, que pasó de elogiar los logros económicos de su gestión a una narrativa dura (y que algunos califican de racista) en la que ha denunciado la inmigración ilegal como una “invasión”.

    A pocos días de las elecciones, Trump envió a miles de efectivos a la frontera con México y sugirió que si los migrantes centroamericanos que marchan por miles en caravanas hacia Estados Unidos tiraban piedras a los agentes, estos podrían responder con tiros, aunque después se retractó.

    El mensaje que repitió es que los demócratas convertirían al país en un agujero negro de crímenes y drogas.

    “Ellos quieren imponer el socialismo en nuestro país. Y quieren borrar las fronteras de Estados Unidos”, dijo en la noche del domingo en un encendido mitin en Chattanooga, en Tennessee, en el centro del país.

    temas de campaña electoral

    Salud
    Los demócratas han advertido con un poderoso mensaje a los electores: si los republicanos refuerzan su control del Congreso, destruirán su cobertura de salud.

    Economía
    En medio de una “guerra comercial”, Trump destacó la renegociación de tratados internacionales, crecimiento económico y aumento del empleo.

    Mujeres
    Tras el movimiento #MeToo, mujeres moderadas de barrios acomodados y con grados universitarios se han mostrado disgustadas con la retórica presidencial.

    Violencia
    El fin de la campaña estuvo marcada por el ataque antisemita que dejó 11 muertos en una sinagoga de Pittsburgh y por el envío de paquetes con explosivos a líderes demócratas.

    Migración
    Trump envió militares a la frontera con México para evitar la “invasión” de migrantes centroamericanos. Según el presidente, estos son una amenaza.

    Trump
    Pese a que su nombre no figura en las papeletas, Trump está en el centro de estos comicios. Si los demócratas logran una mayoría, la Cámara de Representantes puede destituirlo.

    Miedo

    La campaña para las elecciones llegó a su punto final tras un juego de ataques y contraataques en el cual estuvo presente el factor miedo, según analistas.

    “El miedo es el núcleo de la estrategia de comunicación republicana. Miedo al desorden, al declive, al cambio cultural, al crimen”, aseguró Morgan Marietta, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Massachusetts Lowell.

    “Por ejemplo, decir que ‘la caravana no es peligrosa’ hace que la gente piense en su peligro”, indicó el profesor, respecto a la criminalización reiterada por parte de Trump de la caravana de inmigrantes que salió de Honduras hace unas semanas.

    Para el experto, la oposición a Trump es “el núcleo” de la estrategia demócrata, “repetir que es crudo, falso, racista, despreocupado”, pero, a su juicio, esto no tendrá tanto impacto, porque “la mayoría de los votantes ya han decidido lo que piensan de Trump”, por lo que es difícil hacerles cambiar de opinión.

    Detalló que su táctica se basa en “motivar a los opositores de Trump” y que salgan a votar, especialmente entre aquellos que no suelen hacerlo, como las minorías y los votantes suburbanos con educación superior descreídos de la política.

    “Los demócratas tienen la ventaja esta vez, pero la estrategia de comunicación del Partido Republicano es probablemente más efectiva y los mantiene en la pelea, especialmente en las elecciones al Senado”, agregó el analista.

    Según Tali Mendelberg, profesora de Ciencia Política en la Universidad de Princeton, el Partido Republicano ha decidido seguir la estela del magnate de atacar e identificar a los “inmigrantes hispanohablantes como criminales”.

    El enigma

    Uno de las mayores interrogantes es cómo va a reaccionar el electorado a la agresiva retórica contra la inmigración de Trump, específicamente si esto va a afectar de una forma u otra al voto latino, en un país donde 29 millones de hispanos están registrados para sufragar.

    Pese a que el presidente estadounidense tiene el rechazo mayoritario de la comunidad latina, casi el 30% de los votantes hispanos lo apoyaron en 2016.

    En EUA los presidentes suelen perder terreno en el Congreso en las primeras elecciones de mitad de mandato, pero la economía sopla a favor de Trump y podría ayudarlo a romper este precedente.

    Según una encuesta encargada por el diario The Washington Post y ABC News, los demócratas tienen ventaja de 50% frente a 43% en la cámara baja, pero esta diferencia se ha reducido desde los 14 puntos con los que contaban en agosto pasado.

    Bajo la mira demócrata 25 asientos
    La lucha demócrata en EUA para recuperar el control de la Cámara de Representantes se concentra en veinticinco distritos en poder de congresistas republicanos, pero en los que Hillary Clinton obtuvo más votos que el presidente Donald Trump en las elecciones de 2016.

    Con 194 escaños, el partido demócrata necesita sumar 24 para lograr la mayoría (218), algo que no sucede desde las elecciones de medio término de 2010.

    Las esperanzas de los demócratas de retomar el Congreso acrecentaron en 25 distritos donde los votantes respaldaron a Clinton, incluso hasta en 28.2 puntos porcentuales por encima de Trump.

    Siete de estas curules están en California, cuatro en Pensilvania, tres en Texas y los otros 11 puestos se reparten entre diez estados.

    También se da la circunstancia de que ocho de los congresistas titulares no buscan la reelección. En 24 de los 25 distritos, las encuestas dan más oportunidades a los demócratas, aunque por muy pocos votos de diferencia.

    La excepción en esta batalla es el Distrito 24 de Nueva York, donde (según una reciente encuesta de la Universidad de Syracuse) el actual congresista republicano John Katko probablemente gane a la demócrata Dana Balter.

    “Las mujeres y los jóvenes son más susceptibles a tener voto diferenciado; muchos pudieron optar por Clinton porque no querían a Trump, pero siguen siendo republicanos y apoyaron a su congresista”, explicó a EFE Octavio Pescador, investigador y politólogo de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).