La muerte del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, mantiene en vilo a la diáspora de Jalisco en EE UU que, según dijo a EFE, teme el recrudecimiento de los ataques a la población civil, especialmente en los pueblos, por lo que reclama al Gobierno de México que garantice la seguridad.
"Estamos muy preocupados por lo que está pasando en nuestro estado, la situación está muy peligrosa y no creemos que todo esté normal", dijo a EFE Paulina Olivares, miembro de la comunidad jalisciense en Los Ángeles.
Para la mexicana, es importante que el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum "se ponga las pilas" y garantice la seguridad de la ciudadanía.
Olivares tenía boletos comprados para viajar junto con su hermana a San Juan de los Lagos (Jalisco) la madrugada de este jueves, pero el domingo pasado recibieron una llamada de la aerolínea aplazando su vuelo por la violencia desatada tras la muerte del líder del CJNG.
La aerolínea les dio la oportunidad a las mexicanas de usar sus boletos en marzo, pero ellas están reconsiderando si viajan a su tierra natal.
Y es que el brote de violencia en el estado de Jalisco el domingo tocó muy de cerca a la familia de la inmigrante. Su hermano fue obligado a bajarse de su taxi cuando regresaba de comprar alimentos.
Varios hombres le apuntaron para que abandonara su vehículo, que posteriormente fue incendiado. "Nadie se esperaba un ataque así", subraya Olivares.
San Juan de los Lagos fue uno de los lugares más afectados en Jalisco tras la muerte de El Mencho; una autobomba dejada en un camino del poblado le quitó la vida al capitán Leonel Cardoso Gómez, coordinador del Batallón de Seguridad en Carreteras e Instalaciones de la Guardia Nacional en Aguascalientes.
Aunque el Departamento de Estado de Estados Unidos levantó desde este miércoles la recomendación temporal de resguardo emitida tras los acontecimientos del fin de semana, la familia de Olivares en Jalisco cree que es mejor que ella y su hermana esperen "a ver" si la situación mejora.
De este lado, la inmigrante mexicana quiere ir a apoyar a su hermano, pero a su esposo y a sus hijas les preocupa su seguridad.
Olivares, quien reside en Estados Unidos desde hace más de 35 años, no es la única en este dilema. Juan José Gutiérrez, director de la Coalición de Derechos Plenos para Inmigrantes, dijo a EFE que “son miles los jaliscienses” en EE UU que están “muy preocupados” y no confían en los avisos de normalización.
“Nos hemos visto desbordados con llamadas de inmigrantes de Jalisco preocupados por la situación. Sabemos que las autoridades no pueden asegurar que no sucederán más ataques de retaliación”, indicó el activista.
Gutiérrez señala que los reportes desde los pueblos contradicen los de "completa calma". Cita el reporte de una familia residente de Las Vegas que le avisó sobre la presencia este miércoles de hombres del CJNG en una zona rural a una hora y media de Guadalajara.
"Entendemos que no es una situación fácil para la presidenta Sheinbaum, a la que hemos apoyado desde EE UU, pero necesitamos que haya mayor despliegue de seguridad, especialmente en los pueblos", apuntó el activista.
Al temor de una nueva ola de violencia, se suma el golpe económico que dejaron los hechos del domingo pasado. Olivares cuenta que su hermano se ha quedado sin su fuente de trabajo. “Vamos a ayudarlo, pero no es fácil recuperar el taxi”.
Gutiérrez destaca que los jaliscienses representan una de las mayores diásporas de mexicanos en EE.UU. con aportes de remesas de un 10% del total enviadas a ese país. “Nuestra voz debe ser escuchada y necesitamos garantías de seguridad para nuestras familias”, puntualizó.