El hambre, la desolación y la desesperación se apoderaron en las últimas cuatro semanas de miles de haitianos atrapados en sus aisladas poblaciones tras el paso de la tormenta tropical Hanna, que se cobró la vida de al menos 600 personas en el país.
Los organismos de socorro nacionales e internacionales dedican todos sus esfuerzos a llevar ayuda a los afectados por el fenómeno, que se calculan en más de 650 mil, muchos de ellos niños que desfallecen por falta de agua, comida y vestuario.
Sin embargo, llevar ayuda por carretera a las víctimas de la norteña ciudad de Gonaives, una de las más afectadas, se ha tornado difícil debido a los problemas en la carretera y en otras localidades del sur.
En Gonaives, declarada el jueves en estado de emergencia, escasea la comida, no hay gas licuado de petróleo, GLP, y la poca gasolina que queda es vendida en galones en las calles a un precio exorbitante, pues las siete estaciones de combustible que operan en la localidad sufrieron daños a causa de la tormenta tropical Hanna.
Además
Otro problema es la energía eléctrica, por lo que varias emisoras tuvieron ayer que suspender sus programaciones.
El panorama es desolador y muchas personas están desesperadas principalmente en Gros-Morne, un poco más al norte de Gonaives, pues no pueden contactar a sus familiares ni circular por las inundadas calles de la ciudad para saber de sus parientes. La angustia crece y a medida que avanza el tiempo, la preocupación es mayor.
En Gonaives, completamente inundada por las lluvias, tiene una población de aproximadamente 150 mil habitantes, de los que se cuentan 120 mil afectados, según la Cruz Roja, y apenas hay cien refugios habilitados, insuficientes para ubicar a los damnificados.
'No sé nada de mi familia. La situación es grave. Nos estamos muriendo de hambre y necesitamos ayuda', dijo uno de los pobladores de Gonaives que se encontraba en un albergue.
Autoridades recordaron ayer que Haití había sufrido violentos tumultos debido al hambre en abril, tras una brusca subida de los precios de los alimentos, un problema agravado con los problemas por los fenómenos climáticos.
Organismos
Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, Ocha, por el paso de Hanna el balance de víctimas aumenta 'de hora en hora'. Hace ocho días, Gustav ya había dejado 77 muertos en este país, uno de los más pobres del planeta.
La situación es 'catastrófica' en Gonaives, indicó el senador que representa a este puerto, Yuri Latortue.
'Unas 200 mil personas están sin comer desde hace tres días', añadió. El Programa Mundial de Alimentos, PMA, anunció ayer el envío a Haití de 'alimentos, agua y ayuda humanitaria' por barco y por avión.
La agencia de las Naciones Unidas informó que ya ha distribuido alimentos a unos 14 mil damnificados por el paso de Gustav.
'Los equipos del PMA evaluaban los daños causados por Gustav y distribuían alimentos a las víctimas, mientras la tormenta tropical Hanna tocaba el martes las ciudades del norte, lo que obligó a los habitantes a refugiarse sobre los techos y bloqueó todos los caminos hacia la principal ciudad del norte, Gonaives', indicó la agencia.
De Fay a Ike
El calvario de Haití, ya sacudido por la tormenta tropical Fay, que había dejado unas 40 víctimas hace dos semanas, podría no haber terminado.
El país sufrirá las repercusiones del huracán Ike, según el Centro Nacional de Huracanes, NHC, de Estados Unidos, el poderoso huracán de categoría cuatro pasaría por la costa norte del país sin alcanzar de lleno la isla, pero sus enormes ráfagas de viento dejarán intensas lluvias. Haití, particularmente expuesto a inundaciones y deslizamientos de tierra debido a una gran deforestación, todavía está traumatizado por la tormenta tropical Jeanne, en la que perdieron la vida 3 mil personas en Gonaives hace cuatro años.
Ike se encontraba localizado ayer a 335 km al este de las islas Turcas y Caicos y se dirigía hacia las Bahamas, adonde debería llegar durante este fin de semana, según el NHC.
Las evacuaciones se produjeron rápidamente por la forma que tiene el ciclón. AFP/AP
Escasos daños causa Hanna en las Carolinas
Carolina del Norte. La tormenta tropical Hanna pasó ayer rápidamente sobre las costas de las Carolinas, con fuertes vientos y lluvias intensas, pero aparentemente causó escasos daños en su paso hacia Nueva Inglaterra en el norte.
La tormenta tenía vientos con velocidad cercana a 112 kph poco antes de tocar tierra, cerca de la fortaleza de un huracán, pero se esperaba su debilitamiento al internarse.
En Virginia, 20 mil usuarios se quedaron sin electricidad, la policía estatal cerró todos los carriles con dirección norte de la carretera interestatal 95 al norte de Richmond.
La Guardia Costera clausuró todas las vías navegables en el puerto de Hampton Roads, la parte baja de la costa oriental de Maryland y el puerto fluvial de Richmond, en Virginia, en el río James.
Intensas lluvias cayeron en las Carolinas, incluyendo 12.7 centímetros en Fayetteville y la región de Sandhills. Un pronóstico parecido fue emitido para Virginia, Maryland y el sur de Pensilvania, donde en algunos lugares podrían caer hasta 25 centímetros de agua. Los meteorólogos advirtieron de la posibilidad de inundaciones súbitas en los estados de la costa media del Atlántico y el sur de Nueva Inglaterra.
Hanna se debilitó al tocar tierra firme en EUA y dejaría de ser una tormenta tropical hacia la noche de hoy, estimó el NHC.