Los cuerpos descuartizados de nueve hombres fueron localizados la noche de ayer en 18 bolsas de plástico que se encontraban dentro de una camioneta en la localidad de Tlapehuala, en el estado mexicano de Guerrero (sur), informó este viernes la policía de ese distrito.
Dentro del vehículo, que obstruía un camino de las afueras de Tlapehuala, 'se encontraron 18 bolsas de plástico color negro, nueve bolsas contenías las cabezas y partes de los cuerpos y nueve bolsas los troncos de los cuerpos', indicó un informe de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Guerrero.
En el vehículo se encontraron dos cartelones con mensajes de amenaza firmados por La Familia, un cartel de las drogas del vecino estado de Michoacán (oeste) y con fuerte presencia en Guerrero.
En julio pasado, La Familia asesinó a 12 policías federales que realizaban trabajos de investigación en Michoacán en represalia por la detención de uno de sus cabecillas Arnoldo Rueda, alias 'La Minsa'.
La violencia del crimen organizado se extendió además a los estados de Morelos (centro) y de Chihuahua, en la frontera con Estados Unidos, el distrito más violento del país.
En la turística ciudad de Cuernavaca (Morelos), dos hombres fueron asesinados la noche del jueves mientras se encontraban jugando al billar en un bar, informaron este viernes las autoridades locales.
Los dos hombres fueron ultimados 'cuando de repente al parecer una camioneta se detuvo frente al billar y de esta se ejecutaron disparos de arma de fuego en contra de ellos.
Por lo que continúan las investigaciones en torno estos homicidios', indicó la procuraduría estatal de Morelos en un comunicado.
La guerra entre los cárteles de las drogas de Juárez y de Sinaloa, que se disputan el mercado local y el trasiego a Estados Unidos, se cobró ocho nuevos muertos en las últimas horas en Chihuahua, cinco de ellos en distintos hechos en Ciudad Juárez, la urbe más violenta de México.
En esa ciudad fronteriza con El Paso (EEUU) de 1,3 millones de habitantes la violencia del narcotráfico ha dejado más de 1.800 muertos en lo que va de 2009, una cifra superior al total de 1.653 homicidios cometidos en todo 2008, pese a la presencia de unos 8.500 militares.
Unas 14.000 personas han sido ejecutadas en México desde diciembre de 2006, cuando el gobierno federal envió a diferentes puntos del país cerca de 50.000 militares y otros miles de policías para enfrentar a los cárteles.