Managua. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, planteó ayer por primera vez su intención de consultar a la población mediante un referéndum u “otra urna” si aprueba la reelección presidencial sucesiva y no alterna como lo establece la Constitución de 1995.
El mandatario planteó la posibilidad de hacer una consulta o referéndum para que “el pueblo diga si quiere premiar o castigar” a sus gobernantes con la reelección a los cargos de diputado y presidente de la República.
El planteamiento fue hecho ante una multitud de seguidores que se congregó en la Plaza de La Fe, en el Malecón de Managua, para conmemorar el aniversario 30 de la Revolución Sandinista de 1979 que derrocó a la dictadura de Anastasio Somoza Debayle.
Ortega llamó a las fuerzas políticas a trabajar para “tener una mejor Constitución” en la que se incluya un referendo revocatorio y si los diputados al Congreso pueden reelegirse sin restricción como establece la actual Carta Magna.
“Que el derecho a la reelección sea para todos y que el pueblo con su voto premie o castigue” eligiendo a sus autoridades, dijo Ortega, manifestando por primera vez de forma abierta, desde que asumió el poder en enero de 2007, su deseo de un siguiente mandato presidencial.
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, pensó en una cuarta urna, dijo Ortega. “Aquí podemos poner perfectamente otra urna para consultar al pueblo si quiere o no la reelección y sin ningún temor porque el Ejército y la Policía no los va a reprimir”, afirmó.
La Constitución nicaragüense, reformada en 1995, eliminó la reelección presidencial continua y la dejó establecida en un período alterno y por una sola vez en la vida.
“Vamos a seguir planteando que no se le niegue -al pueblo- ese derecho a escoger -a sus gobernantes- porque para eso están los votos”, insistió Ortega.
“Aquí los diputados dicen ‘estamos en contra la reelección’, pero los diputados se reeligen todo el tiempo. Si vamos a ser justos y parejos, que la reelección sea para todos, ése es el principio”, indicó el mandatario.
En el Congreso se requieren 56 votos para reformar la Constitución y hasta ahora el gobernante partido sandinista no ha logrado reunir tal cantidad, lo cual perjudica los intereses reeleccionistas de Ortega, quien está a la mitad de su mandato de cinco años, que culmina en enero de 2012.
Ortega exigió el derecho a la reelección no sólo al Presidente, sino a los alcaldes. Aseguró que en Nicaragua no sucedería lo mismo que en Honduras, donde el Ejército en acato a órdenes judiciales expulsó de la presidencia a Manuel Zelaya.
Reacciones
En la página web de La Prensa de Nicaragua muchos opinaron así: “Nicaragüenses, apoyen al ejército en su próxima decisión. Lo que viene en Nicaragua es igual a lo que sucedió en Honduras. Estamos a tiempo para asesorarnos con las autoridades hondureñas para no cometer errores. Comencemos a organizar las acusaciones de todos los que se han aprovechado de el río revuelto que se ha creado en Nicaragua.
Perfecto, comandante. Poné la urna en las próximas elecciones y que tu Consejo Supremo Electoral haga el mismo fraude que hizo en las municipales para abrirte el camino y darte la excusa que a la fuerza vas a conseguir la reelección pasando por encima de la asamblea que no te daría la reelección nunca... que plan más malévolo”.
“Parece que el Sr. Ortega nos quiere poner a prueba. Ya recibimos una lección de democracia de nuestros hermanos hondureños, ahora nos va a tocar a los nicas demostrar de qué material estamos hechos. No a reelección, no a más miseria en Nicaragua”.