Londres, Inglaterra.
Hay historias que parecen de película, pero en Willaston, Inglaterra, ocurrió algo que deja con la boca abierta a cualquiera.
Es la historia de Gayle Newland, una mujer de 25 años, quien durante dos años se hizo pasar por el novio de una amiga suya. Así, Newland utilizó el nombre de Kye Fortune, un supuesto hombre de origen 'latino-filipino' que conoció a la víctima de este engaño mandándole una solicitud de amistad en Facebook.
Durante dos años la pareja estuvo comunicándose y la trama de Newland funcionaba a la perfección. Le dijo a su amada que había sufrido un accidente y que tenía cicatrices que lo avergonzaban y por ello no le mostraba su rostro, según publica el ABC.es
La relación fue avanzando a tal grado que un día Kye convenció a su amada de tener intimidad. Acordaron verse en un motel pero con la condición de que ella llevara vendados los ojos y así sucedió.
Kye esperó escondido en el baño de la habitación hasta que la víctima de esta treta se hubiera colocado una cinta en los ojos, momento en el que consumaron un romántico hecho a ciegas.
La cita resultó bien para la pareja, pero en el momento de su último encuentro ella decidió quitarse la venda de los ojos. Su sorpresa fue descubrir que durante dos meses se había estado acostando a ciegas con su amiga, que utilizaba una prótesis de un pene para mantener las relaciones sexuales.
Hay historias que parecen de película, pero en Willaston, Inglaterra, ocurrió algo que deja con la boca abierta a cualquiera.
Es la historia de Gayle Newland, una mujer de 25 años, quien durante dos años se hizo pasar por el novio de una amiga suya. Así, Newland utilizó el nombre de Kye Fortune, un supuesto hombre de origen 'latino-filipino' que conoció a la víctima de este engaño mandándole una solicitud de amistad en Facebook.
Durante dos años la pareja estuvo comunicándose y la trama de Newland funcionaba a la perfección. Le dijo a su amada que había sufrido un accidente y que tenía cicatrices que lo avergonzaban y por ello no le mostraba su rostro, según publica el ABC.es
La relación fue avanzando a tal grado que un día Kye convenció a su amada de tener intimidad. Acordaron verse en un motel pero con la condición de que ella llevara vendados los ojos y así sucedió.
Kye esperó escondido en el baño de la habitación hasta que la víctima de esta treta se hubiera colocado una cinta en los ojos, momento en el que consumaron un romántico hecho a ciegas.
La cita resultó bien para la pareja, pero en el momento de su último encuentro ella decidió quitarse la venda de los ojos. Su sorpresa fue descubrir que durante dos meses se había estado acostando a ciegas con su amiga, que utilizaba una prótesis de un pene para mantener las relaciones sexuales.
Ante el engaño y la desagradable sorpresa la mujer decidió denunciar el hecho ante las autoridades policiales, quien detuvieron de inmediato a Gayle.