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12:01 AM

Cobos desafía al poder de los Kirchner

  • Actualizado: 17 julio 2008 /

El vicepresidente argentino, Julio Cobos, un hombre reservado y dialoguista según sus asesores, desafió el poder del matrimonio Kirchner al hacer fracasar con su voto el jueves un estratégico proyecto de ley de impuestos a las millonarias exportaciones alimenticias que impulsaba el Gobierno.

    El vicepresidente argentino, Julio Cobos, un hombre reservado y dialoguista según sus asesores, desafió el poder del matrimonio Kirchner al hacer fracasar con su voto el jueves un estratégico proyecto de ley de impuestos a las millonarias exportaciones alimenticias que impulsaba el Gobierno.

    'No se me cruza (por la cabeza) renunciar. Sería traicionar la voluntad popular ya que fui electo en forma conjunta con la presidenta y con igual cantidad de votos', dijo Cobos al recordar que integró la fórmula presidencial que se impuso en las elecciones de octubre pasado con 45,2 por ciento de los votos.

    Este ingeniero civil de 53 años había sido expulsado de su partido, la socialdemócrata Unión Cívica Radical, UCR, por aliarse a los Kirchner para los comicios de 2007, pero se encolumnó el jueves con sus antiguos correligionarios al votar con la oposición.

    Cobos hizo caer una iniciativa gubernamental que imponía fuertes impuestos a exportaciones alimenticias, por la cual el Gobierno intentaba recaudar unos 11.000 de los 24.000 millones de dólares de la cosecha de soja, sólo por derechos aduaneros, sin contar otros tributos.

    'No estoy traicionando a la Presidenta. Que envíe otro proyecto. Quiero que se alcance un consenso. La historia me juzgará. Pido perdón si me equivoco', dijo dramáticamente el vicemandatario en el momento más tenso de la maratónica sesión, cuando el tablero marcaba un empate en 36 votos en el Senado.

    Acusado de traidor por sus pares oficialistas y reivindicado por la oposición y los productores rurales como el héroe de la noche, Cobos mantenía este jueves su estilo calmo pese a la tensión de una larga jornada parlamentaria, en la que incluso lloró, reveló un diputado de su línea.