La guerrilla tamil de Sri Lanka afirmó este sábado, a través de una página de internet que transmite sus mensajes, que al menos 64 civiles habían muerto en un bombardeo del ejército contra un centro médico en su último enclave del noreste, pero los militares lo negaron.
La página web Tamilnet.com indicó que dos obuses fueron lanzados sobre este pequeño ambulatorio situado en los cinco kilómetros cuadrados que siguen en manos de los Tigres para la Liberación del Eelam Tamil (LTTE).
'No hemos llevado a cabo ningún bombardeo, pero hemos oído fuertes explosiones en la zona y podría tratarse de un disparo erróneo de los Tigres', indicó el portavoz de las Fuerzas Armadas, el general Udaya Nanayakkara.
Oficialmente, los militares tienen orden desde hace semanas de no hacer más uso de armas pesadas contra la zona del conflicto en la que permanecen en manos de los Tigres entre 20,000 y 50,000 civiles.
La ONU estima que unas 200.000 personas huyeron de los combates desde enero, más de la mitad lo hicieron desde el 20 de abril, cuando empezó el éxodo masivo de los tamiles. Pero este año, la organización teme que más de 6.500 civiles hayan perdido la vida y 14.000 hayan resultado heridos.