El presidente Barack Obama buscó retomar la iniciativa política el jueves luego de la derrota electoral del martes al invitar a líderes legislativos demócratas y republicanos a negociar, además de desafiar a su gabinete a hacer que Washington mejore su forma de trabajar.
'Quiero que discutamos cómo impulsar la agenda del pueblo estadounidense', dijo Obama ante reporteros, flanqueado por miembros de su gabinete.
La reunión será seguida muy de cerca, en particular para buscar señales de progreso entre Obama y sus dos frecuentes antagonistas: el presidente electo de la Cámara de Representantes John Boehner y el líder de la minoría en el Senado Mitch McConnell. Se reunirán con ellos la actual presidenta de la Cámara Nancy Pelosi y el líder de la mayoría en el Senado Harry Reid.
Las elecciones del martes cambiaron el panorama político nacional y le dieron el control de la Cámara de Representantes a los republicanos para la próxima legislatura.
'Es claro que los votantes enviaron un mensaje, que nos enfoquemos en la economía y los empleos', dijo Obama. El presidente instruyó a su gabinete para hacer un esfuerzo 'sincero y constante' para cambiar la manera como trabaja Washington, algo que reconoce ha estado fallando durante su gobierno.
El presidente dijo que aspira a que la reunión bipartidista discuta el estado de la economía, recortes impositivos y el seguro al desempleo. También quiere que el Senado apruebe un tratado de armas nucleares con Rusia.
Obama dijo que 'lo que será de suma importancia en los próximos meses es la creación de una mejor relación de trabajo entre esta Casa Blanca y los líderes del Congreso entrante'.
La reunión habrá de realizarse en dos semana debido a que Obama viajará a Asia y regresará a Estados Unidos el 14 de noviembre.
Estados Unidos queda con el Gobierno dividido
La oposición republicana se alzó con el control de la Cámara de Representantes en las elecciones legislativas en Estados Unidos el martes, un duro golpe a la agenda de cambios del presidente Barack Obama, aunque no logró arrebatar el Senado a los demócratas.
La jornada electoral del martes ratificó lo que predecían los sondeos desde hacía semanas: una profunda derrota de los demócratas de Obama, catapultada por una lenta recuperación económica y por una tasa de desempleo obstinadamente elevada.
Los republicanos les arrebataron al menos 52 escaños a los demócratas, más de los 39 que necesitaban para ganar el control de la Cámara de Representantes (de 435 escaños), pero no obtuvieron los diez que necesitaban para replicar la hazaña en el Senado (cien bancas).
Con menos de dos años en el poder, a Obama se le complica seriamente su agenda de cambios. El mandatario quiere emprender importantes reformas como la energética, la educativa y la migratoria para abrir una vía a regularizar la situación de once millones de indocumentados, la mayor parte de ellos hispanos.
El presidente Barack Obama admitió ayer que sufrió una “paliza” con la victoria electoral de los republicanos en las elecciones de medio mandato, debida según él a la “gran frustración” de los estadounidenses por el mal estado de la economía.
Acercamiento
Obama llamó a Boehner y al jefe de la bancada republicana en el Senado, Mitch McConnell, para hacer votos por encontrar “puntos en común” que permitan hacer avanzar el país y alcanzar logros para los estadounidenses”, informó un comunicado de la Casa Blanca.
Una de las grandes derrotadas de la jornada fue la demócrata Nancy Pelosi, que hace cuatro años se convirtió en la primera mujer presidente de la Cámara de Representantes, cargo que ahora deberá ceder a Boehner.
Por el contrario, uno de los protagonistas fue Marco Rubio, republicano de 39 años de origen cubanoestadounidense, quien ganó una banca del Senado por Florida gracias al apoyo del Tea Party, un movimiento ultraconservador que provocó un auténtico sismo político tras su nacimiento hace año y medio.
Este movimiento debe su nombre al histórico motín que preparó el terreno para la guerra de Independencia en los años 1770. Sus partidarios, airados por lo que consideran despilfarro del Gobierno, lograron meter a decenas de sus candidatos en las filas del Partido Republicano para estos comicios.
Otra de las estrellas del Tea Party, Rand Paul, senador por Kentucky (centro-este), advirtió que su objetivo era directamente “devolver el gobierno al pueblo”.
El Tea Party cosechó, sin embargo, algunas derrotas, como la de su polémica candidata por Delaware (este) Christine O’Donnell, o la de Sharron Angle, quien perdió la reñida pulseada en Nevada (suroeste) contra el líder demócrata Harry Reid.
Tradicionalmente, el partido en la Casa Blanca pierde escaños en el Congreso en las elecciones de medio mandato.
Duro revés
Pero la derrota del martes fue particularmente dolorosa para Obama, un Presidente que logró en poco más de año y medio aprobar una reforma de los servicios de la salud, lanzar un amplio programa de gasto público para sostener a la economía que perdía centenares de miles de empleos al mes y aprobar otra reforma financiera de gran calado para evitar crisis futuras.
Los republicanos han prometido para empezar que revocarán la vasta reforma de la salud y recortarán drásticamente el gasto público.
Unos 660,000 hispanos votaron anticipadamente, según datos del principal consejero político de Obama, David Axelrod, en declaraciones a la prensa en español antes de los comicios del martes.
Dos republicanos de origen hispano, Susana Martínez y Brian Sandoval, ganaron las gobernaciones de Nuevo México y Nevada (oeste), reflejo de la importancia del voto latino, pero en favor de un ala conservadora tradicionalmente dura hacia esta minoría.
En la jornada electoral también se definieron varios referendos, entre ellos el que más polémica desató, la propuesta 19 para legalizar la marihuana en California, una iniciativa que fue rechazada por casi 57% de los votos y que había despertado fuertes críticas de México y Colombia.
Cambios en política exterior
La abultada victoria de los republicanos en las elecciones legislativas podría obstaculizar las esperanzas del presidente Barack Obama de reajustar sus relaciones con Rusia y sentar las bases para una nueva posición enérgica ante China.
La reestructuración del Congreso después de la votación del martes también podría dar mayor respaldo a las políticas de Obama en Afganistán, pero podría obligar al Presidente a aflojar las demandas de que Israel haga concesiones a los palestinos en torno a las construcciones en los asentamientos en Cisjordania, una cuestión clave en las estancadas conversaciones de paz.
La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton dijo que los resultados de la elección no cambiarán la posición estadounidense en el exterior. Afirmó que demócratas y republicanos pueden “construir coaliciones” y “hallar aliados en cuestiones de interés nacional”.
Leyes antiinmigrantes
El Partido Republicano acaparó la mayoría de las contiendas electorales en Arizona con una campaña centrada en una retórica antiinmigrante, lo que podría aumentar la tendencia de leyes estatales que penalicen a indocumentados, según expertos.
La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, retuvo su cargo con el 54 por ciento de los votos frente a 41 por ciento de su contrincante, el demócrata Terry Goddard.
Durante su discurso de aceptación, la mandataria republicana reiteró sus intenciones de luchar contra el Gobierno federal para implementar en su totalidad la ley estatal SB1070, la primera en el país en criminalizar la presencia de inmigrantes indocumentados y la que le sirvió de catapulta entre los votantes más conservadores.
“Creo que se cumplieron los pronósticos y un poco más aquí en Arizona”, dijo ayer el analista Javier Duran, director del programa de Estudios Fronterizos de la Universidad de Arizona, UA.
De acuerdo con los resultados, el Partido Republicano tendrá una mayoría absoluta en el Legislativo estatal con dos tercios de los escaños. También se anticipa que el republicano Russell Pearce sea el nuevo líder en el Senado.
Voto hispano frenó a republicanos
Los hispanos frenaron el alud republicano en las legislativas del martes en Estados Unidos, pero un análisis detallado de su voto muestra los límites territoriales de esa fidelidad a los demócratas.
“Todo indica que el apoyo de los latinos a candidatos demócratas fue muy fuerte en todo el país” con un 64% de los votos en la Cámara de Representantes, por 34% para los republicanos, explicó Mark López, director adjunto del centro de análisis Pew Hispanic. Los republicanos arrebataron a nivel nacional la Cámara de Representantes.
Los hispanos representaron en torno a 8% del electorado este año, una cifra comparable con la de las legislativas de 2006.
El voto de la comunidad fue decisivo en Nevada, en beneficio del demócrata Harry Reid, jefe de la mayoría demócrata, y en Colorado, en favor del también demócrata Michael Bennet. Sin embargo, las estrellas hispanas de los comicios fueron políticos ultraconservadores, aupados por el fenómeno populista del Tea Party.
Los hispanos en el oeste del país votaron abrumadoramente contra los candidatos de apellido hispano que no están con ellos en asuntos como la reforma migratoria, que desgarró el debate político este año, o la reforma de la salud.