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Las Vegas, Estados Unidos.

El FBI confirmó que el padre del sospechoso del tiroteo en Las Vegas que ya deja 58 muertos y más de 500 heridos era conocido pues estaba en la lista de los 10 fugitivos más buscados por esa agencia.

Benjamin Paddock, padre de Stephen Paddock, autor de la masacre de la noche del domingo en Las Vegas, había huido de una prisión de Texas en 1968.

Paddock padre había sido sentenciado a 20 años de reclusión en el Centro Federal de Corrección en La Tuna, Texas, por asaltar el Banco Nacional de Valley en Phoenix en 1960, según los artículos de entonces publicados en el diario Tuscon Daily Citizen.

Según los informes de 1978 sobre Benjamin Paddock indican que el hombre, en ese entonces de 51 años, fue acusado de robo a mano armada en San Francisco tras haber escapado de una prisión federal en Texas donde estaba recluido tras haber sido sentenciado a 20 años de cárcel por robo de banco en 1960. Después de ese escape llegó a la lista de los más buscados del FBI.

El ladrón de bancos tenía múltiples alias, se lo conocía como Perry Archer, Benjamín J. Butler, y Leo Genstein, entre otros. Las autoridades de la época lo describían como un psicópata diagnosticado, con tendencias suicidas y, por lo tanto, 'extremadamente peligroso'.

Paddock mantuvo engañadas a las autoridades bajo una identidad falsa en Springfield, tanto que muchas veces recibió multas de tráfico y nadie sospechó nada.

Eric Paddock, hermano del atacante de Las Vegas, dijo que su padre había muerto hace varios años y que 'nunca estuvo con mi mamá'. Añadió que él (Eric) nació después de que su padre estaba prófugo.

Este hombre murió en 1998, pero se desconoce su accionar criminal en esa época.

La familia Paddock sigue sorprendida por las acciones de Stephen Paddock y no han podido ofrecer ninguna idea sobre cuál sería el motivo. Stephen estaba armado con varios rifles. Se suicidó antes de que los policías pudieran entrar a la habitación del hotel en el casino Mandalay Bay.

Minuto de silencio

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este lunes un minuto de silencio en el jardín de la Casa Blanca, en homenaje a las víctimas del tiroteo de la noche del domingo en Las Vegas.

El ataque dejó al menos 58 muertos y más de 500 heridos, en el peor baño de sangre registrado en Estados Unidos en décadas.

En la breve ceremonia, Trump estaba acompañado por su esposa, Melania, y por el vicepresidente Mike Pence y su esposa Karen.

Ellos se unieron a un enorme grupo de funcionarios de la presidencia en el jardín de la Casa Blanca para el homenaje.

En la mañana, Trump leyó desde la Casa Blanca un mensaje al país, donde calificó al tiroteo como 'un acto de pura maldad'.

En su sombrío discurso, Trump formuló un llamado a fortalecer 'los lazos que nos unen, nuestra fe, nuestras familias y nuestros valores'.

'Sé que estamos buscando algún tipo de significado en el caos, algún tipo de luz en la oscuridad. Las respuestas no vienen fácilmente', añadió.

Instantes después, la Casa Blanca emitió una Proclamación presidencial que ordena el izado de banderas a media asta en la sede presidencial y oficinas públicas hasta el 6 de octubre, en homenaje a las víctimas del tiroteo.

En la conferencia diaria de prensa, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee, apuntó que no era el momento oportuno para un debate sobre el control de armas.

'Hay un momento y un lugar para el debate político, pero ahora es el momento de unirnos como país', dijo, antes de añadir que hay una investigación en marcha y 'sería prematuro discutir política cuando no conocemos todos los hechos'.

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