Cincuenta y dos ballenas pilotos aparecieron muertas tras encallar en una playa de la isla australiana de Tasmania, informó el sábado la cadena de televisión australiana ABC.
Otros 13 de estos cetáceos aparecieron también encallados pero con vida en una playa situada al sur del continente australiano y varios equipos de especialistas y voluntarios intentaban salvarlas, indicó la televisión.
'La gente está llevando agua (...) para evitar que se deshidraten', declaró un responsable local Chirs Arthur, citado por la cadena.
Las ballenas piloto o globicéfalos negros son mamíferos marinos de la familia de los delfines cuya cabeza tiene un bulto en la parte delantera y pueden alcanzar los seis metros de largo.
Aunque se han lanzado varias teorías, la razón por la que estos animales se han precipitado en masa hacia las costas australianas sigue siendo una incógnita para los científicos.
Un estudio del departamento de biología marina de la Universidad de Tasmania concluyó que estos casos masivos eran cíclicos, ocasionados por un aumento de la fuerza de los vientos dominantes del oeste cada 12 años, sobre las aguas del Océano Indico, cerca de la Antártida.