Pekín aumentó ayer el número de muertos a 156 en los disturbios étnicos del domingo protagonizados por musulmanes uigures en Urumqi, la capital de la región de Xinjiang, los más sangrientos registrados en territorio chino en décadas.
La agencia estatal China Nueva citó a autoridades de la policía de la región autónoma de Xinjiang para aumentar a 156 muertos su anterior balance facilitado el lunes que había cifrado las víctimas mortales en 140 y los heridos en 828.
Ese derramamiento de sangre provocó ayer la reacción de Estados Unidos.
“Estamos profundamente preocupados por las informaciones sobre numerosos muertos y heridos en Urumqi en el oeste de China”, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.
“Por ahora, las informaciones no son claras sobre las circunstancias que rodearon las muertes y las heridas. Por tanto, resulta prematuro hacer comentarios o especular” sobre lo ocurrido, añadió el vocero, quien pidió asimismo “moderación” a toda la población de Xianjiang.
Medida
Las autoridades chinas indicaron por su parte su intención de hacer todo lo posible para impedir la propagación de los disturbios e imponer un toque de queda a partir de las ocho de la noche.
China Nueva informó ayer, sin embargo, de que la policía china dispersó en otra localidad de la región, Kashgar a “más de 200 alborotadores” que trataban de salir de la principal mezquita de la ciudad. Según la agencia, la policía llevó a cabo su acción ayer. En cuanto a la situación en Xinjiang, Nur Bekri, presidente de la región, la calificó el lunes de “muy complicada”, según China Nueva.
Bekri añadió, según la misma fuente, que se tomarán “todas la medidas para impedir que la situación se extienda a otras regiones”.
Reclamos
Residentes de la capital de Xinjiang, mayoritariamente musulmana, indicaron que las autoridades cortaron los servicios de internet y de telefonía celular en la ciudad.
En las violencias en Urumqi participaron miles de personas. En un primer momento, China Nueva informó el domingo de la muerte de tres personas.
Fuentes del gobierno local dijeron que “varios centenares” de personas fueron arrestadas por su participación en las violencias, según la agencia. La televisión central Cctv difundió imágenes de los enfrentamientos mostrando a civiles ensangrentados.