Brasil supera las 60,000 muertes por coronavirus

Según el Ministerio de Salud, hubo en las últimas 24 horas 46.712 casos nuevos y 1.038 óbitos, con lo cual el número de contagiados llega a 1,44 millones y el de fallecidos, a 60.632.

EDITORS NOTE: Graphic content / Members of the Brazilian Armed Forces medical team take a blood sample from a baby of the Yanomami ethnic group to make a COVID-19 test at a Special Border Platoon, where tests for COVID-19 are being carried out, in the indigenous land of Surucucu, in Alto Alegre, Roraima state, Brazil, on July 1, 2020. (Photo by NELSON ALMEIDA / AFP)
EDITORS NOTE: Graphic content / Members of the Brazilian Armed Forces medical team take a blood sample from a baby of the Yanomami ethnic group to make a COVID-19 test at a Special Border Platoon, where tests for COVID-19 are being carried out, in the indigenous land of Surucucu, in Alto Alegre, Roraima state, Brazil, on July 1, 2020. (Photo by NELSON ALMEIDA / AFP) /

Río de Janeiro, Brasil

Brasil superó el miércoles las 60.000 muertes por coronavirus, en momentos en que muchos estados flexibilizan sus medidas de aislamiento pese a que la propagación de la pandemia no da señales de aminorar.

Según el Ministerio de Salud, hubo en las últimas 24 horas 46.712 casos nuevos y 1.038 óbitos, con lo cual el número de contagiados llega a 1,44 millones y el de fallecidos, a 60.632.

Brasil, con 212 millones de habitantes, es el segundo país con más personas diagnosticadas y con más fallecidos, detrás de Estados Unidos.

El número de muertos, que se duplicó en un mes, se concentra principalmente en los estados de Sao Paulo (14.763) y Río de Janeiro (10.080).

En términos relativos, hay en Brasil 284 fallecidos por millón de habitantes, un número inferior al de Estados Unidos (385,7) o al de Italia (575).

Pero en algunos estados, como Río de Janeiro (584 muertos por millón de habitantes) o Ceará (nordeste, 673), el impacto se asemeja al de los países más golpeados del planeta por la covid-19.

- Respuesta desunida -

El primer deceso por covid-19 en Brasil se registró el 16 de marzo, más de dos meses después del inicio de la pandemia en China y de su propagación a Europa. Pero el país sudamericano no logró dar una respuesta unificada a la enfermedad.

Varios estados, empezando por Sao Paulo y Río de Janeiro, proclamaron medidas de cuarentena parcial, criticadas por sus impactos económicos por el presidente Jair Bolsonaro, quien llegó a calificar al coronavirus de "gripecita".

La crisis provocará este año la peor contracción anual de la economía brasileña, estimada en 9,1% por el Fondo Monetario Internacional.

En el trimestre marzo-mayo, el desempleo destruyó 7,8 millones de puestos de trabajo y las personas en busca de un empleo llegaban a 12,7 millones.

El récord de contagios en 24 horas data del 19 de junio (54.771) y el de muertos raramente baja en las últimas semanas de mil por día. Los contagios de este miércoles se sitúan en el tercer puesto.

Los expertos creen, además, que el número real de infecciones es mucho mayor que el oficial, debido a que no se realizan diagnósticos sistemáticos de la población.

"Existen varios Brasil. En algunos lugares la pandemia retrocede, en otros se incrementa. Ahora está yendo hacia el interior", dijo a la AFP Roberto Medronho, director de la División de Investigación del Hospital Universitario Clementino Fraga Filho, de la Universidad Federal de Río de Janeiro.

- País de paradojas -

Pese a que las curvas siguen siendo preocupantes, la presión política y la urgencia económica llevaron a muchos estados a flexibilizar sus medidas de confinamiento.

Sao Paulo ya abrió el comercio y Río de Janeiro se apresta a hacer lo mismo este jueves con los bares, restaurantes y gimnasios, en horarios limitados.

El profesor Medronho considera "precoz e inoportuna" esta iniciativa. Cuando se inició el proceso de reapertura, cada contagiado transmitía la enfermedad a una persona y hoy ya la transmite a 1,51, explica. "Con la ampliación de la apertura [ese número] aumentará aún más, acarreando problemas de salud a nuestra población", advierte.

Otros estados y municipios, sobre todo en el sur del país, que acaba de entrar en el invierno austral, se echaron atrás y volvieron a aplicar medidas de cuarentena.

Una encuesta del instituto Datafolha reveló la semana pasada que los brasileños tienen cada vez más miedo a contagiarse, pero al mismo tiempo disminuyó el porcentaje de quienes mantienen su aislamiento social.

La Prensa