Corea del Norte ejecuta a funcionario que violó cuarentena por coronavirus

Un funcionario que se encontraba en cuarentena tras regresar de China fue ejecutado por usar un baño público.

Kim Jong Un decretó cuarentena preventiva para evitar la propagación del coronavirus en Corea del Norte.
Kim Jong Un decretó cuarentena preventiva para evitar la propagación del coronavirus en Corea del Norte.

Pyongyang, Corea del Norte.

Un funcionario norcoreano fue ejecutado en Pyongyang por ir a un baño público cuando se encontraba en cuarentena para descartar contagio del letal coronavirus tras regresar de China, informó este jueves la prensa surcoreana.

El ministro, que no fue identificado, estaba bajo aislamiento para evitar posibles contagios del coronavirus covid 19 por orden del líder norcoreano Kim Jong Un que prometió "gobernar por ley militar" contra cualquiera que dejara la cuarentena sin aprobación.

Medios surcoreanos indicaron que el hombre fue arrestado cuando se descubrió su acción e inmediatamente fusilado.

Corea del Norte aún no tiene casos confirmados, pero el Gobierno de Kim ha emitido varias medidas de prevención y extendió una cuarentena hasta finales de febrero para evitar que el letal virus se extienda por su frontera con China.

Además, suspendió los vuelos hacia China y cerró el paso del ferrocarril. También ha prohibido el ingreso de turistas extranjeros.

"Están llevando a cabo actividades de información en diversas formas y por diversos métodos en lugares públicos para introducir el conocimiento médico común sobre la epidemia y alentar a las personas a dar un juego más completo a los nobles rasgos morales de ayudarse y avanzar unos a otros", informó KCNA.

Vea: Primera muerte debido al nuevo coronavirus en Japón

Corea del Norte teme que el coronavirus llegue a su territorio, ya que una epidemia en Pyongyang podría ser grave debido a la escasez de suministros médicos y a la poca infraestructura de atención médica.

Según el último balance, este jueves, la neumonía por coronavirus ha infectado a unas 60,000 personas en China, de las cuales 1,350 fallecieron.

Varios países han prohibido las llegadas de pasajeros desde China, mientras que las principales aerolíneas suspendieron los vuelos hacia aquel país.

La Prensa