29/05/2024
01:22 AM

10 años después del 11-S, la herida sigue latente

En situación de máxima vigilancia por temor a un atentado, Estados Unidos conmemora hoy el décimo aniversario de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Una tragedia que dejó casi 3,000 muertos y que la principal potencia económica y militar mundial busca dejar atrás de una vez por todas.

En una rara imagen de unidad, el presidente Barack Obama y su predecesor George W. Bush asistirán juntos a una ceremonia en el lugar donde se erigían las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, en presencia de familiares de las víctimas.

La seguridad ha sido reforzada tras el anuncio de las autoridades en las últimas horas de una amenaza de atentado “específica, creíble, pero no confirmada” que se intentaría realizar en Nueva York y Washington en coincidencia con el décimo aniversario de los atentados orquestados por Al Qaeda. Obama instó ayer a “un estado aumentado de vigilancia y preparación” y ordenó a su equipo de seguridad nacional “buscar vigorosamente” toda la información de inteligencia sobre esa posible amenaza, dijo la Casa Blanca.

Obama aseguró que Estados Unidos no vacilará más en hacerle frente al terrorismo. “Hoy, EUA está fuerte y Al Qaeda está en camino de su derrota”, señaló el mandatario. “Ellos quisieron aterrorizarnos, pero, como estadounidenses, rechazamos vivir con miedo”, añadió. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, había advertido el viernes que “Al Qaeda aún busca hacerles mal a los estadounidenses y en particular apuntando a Nueva York y Washington”.

Niegan participación

Los talibanes afirmaron en un comunicado divulgado en Kabul que no desempeñaron ningún papel en los atentados del 11 de septiembre, tras los cuales los estadounidenses lanzaron su intervención en Afganistán. “Cada año, el 11 de septiembre recuerda a los afganos un acontecimiento en el que no han tenido ningún rol, pero que sirvió de pretexto al colonialismo norteamericano para derramar la sangre de miles de afganos inocentes y miserables”, escribieron los talibanes.

En Manhattan, varias barreras policiales han sido instaladas para controlar a los vehículos. Los policías revisan los bolsos en el metro y se aumentó el número de patrullas. Diez años más tarde, los estadounidenses permanecen profundamente marcados por el 11 de septiembre.

Casi todos ellos recuerdan qué estaban haciendo aquel día de cielo azul sobre Manhattan y con las torres que se derrumbaban bajo un diluvio de fuego, polvo y acero. Más de un estadounidense sobre dos, según un reciente sondeo, estima que los atentados cambiaron su vida.

Pero después de dos guerras en Irak y en Afganistán, que han dejado más de 6,200 soldados norteamericanos muertos y le han costado a Estados Unidos unos cuatro billones de dólares, muchos parecen deseosos de dar vuelta la página. La muerte de Osama bin Laden, eliminado el 2 de mayo por los estadounidenses en Pakistán, ha contribuido a ello.

Recuerdos

Durante las conmemoraciones, Estados Unidos olvidará por dos días estos 10 años de guerra, sus profundas divisiones políticas a 14 meses de la próxima elección presidencial, la crisis económica y el desempleo de más del 9%, así como la pérdida para siempre de su sensación de seguridad.

Como en cada aniversario, cuatro minutos de silencio marcarán hoy -a las 8.46, a las 9.03, a las 9.59 y a las 10.28- los momentos cuando los dos aviones de línea impactaron en las torres del World Trade Center y la hora en que se derrumbaron.

También se leerán los nombres de los casi 3,000 muertos. Las familias de las víctimas asistirán luego a la inauguración del memorial del 11 de septiembre, por fin terminado luego de cinco años de trabajos.

Este espacio paisajístico de tres hectáreas, donde se plantaron más de 200 robles, alberga dos grandes estanques con cascadas en el lugar exacto donde se levantaban las Torres Gemelas.

El nombre de cada muerto está inscrito sobre sus brocales. Alrededor, el sitio devastado por los atentados permanece aún en construcción. La torre 1WTC, destinada a convertirse en la más alta de Estados Unidos, está a medio terminar y sería inaugurada el año próximo.

No bajar la guardia, pide Giuliani

El exalcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, en el cargo en el momento de los atentados del 11 de septiembre de 2001, exhortó ayer a no bajar la guardia frente a la amenaza terrorista, en la alocución semanal del partido republicano. Giuliani estimó que el compromiso estadounidense en Afganistán e Irak había contribuido a “impedir otros atentados de gran magnitud”.

El dirigente advirtió contra un “deseo de desmilitarizar al minimizar los peligros que nos acechan”. Para él, el retiro de las tropas estadounidenses comprometidas en la lucha antiterrorista no debe llevarse a cabo “según un calendario políticamente oportuno”. “No debemos dejar que nuestra impaciencia impida a nuestras fuerzas armadas alcanzar sus objetivos en Irak y Afganistán”, dijo.

Los comentarios de Giuliani se producen en momentos en que la Casa Blanca planea mantener en Irak sólo a unos 3,000 a 4,000 efectivos después de 2011, contra los 46,000 que están desplegados en ese país.

En Afganistán, un calendario de retiro de tropas también ha sido puesto en marcha para repatriar a un tercio de unos 100,000 hombres de aquí a 2012.

“La gente a menudo me pregunta: ‘¿Estados Unidos está más seguro ahora que antes del 11 de septiembre?’. La respuesta es ‘sí, pero no tan seguro como debería estar’”, dijo Giuliani. “Hemos efectuado progresos significativos en obtener información de inteligencia y en la seguridad de los aeropuertos. Pero aún queda mucho trabajo por hacer”.