Xiomara Castro, expresidenta de Honduras, escribió en sus cuentas oficiales en redes sociales un mensaje final minutos después de la toma de posesión de su sucesor, Nasry Asfura, este martes, aunque una hora después lo borró.
"Servir al pueblo hondureño fue el honor más grande de mi vida. Como mujer y como madre, caminé junto a ustedes defendiendo su dignidad y su esperanza", escribió.
"Agradezco profundamente al pueblo hondureño por el respaldo que nos brindó y por creer en mí. Ahora, como ciudadana, seguiré manteniendo intacto mi compromiso con el pueblo", añadió Castro.
La ahora exmandataria, que se integra como diputada al Parlamento Centroamericano (Parlacen), extendió: "Con seguridad, orgullo y responsabilidad, afirmo: misión cumplida. Como mujer y como madre, caminé junto a ustedes defendiendo su dignidad y su esperanza".
"Agradezco profundamente al pueblo hondureño por el respaldo que nos brindó y por creer en mí. Ahora, como ciudadana, seguiré manteniendo intacto mi compromiso con el pueblo. Con seguridad, orgullo y responsabilidad, afirmo: misión cumplida", concluyó.
Asunción de Asfura
En el Parlamento, sin apenas protocolo ni jefes de Estado pero arropado por sus simpatizantes. Así ha tomado posesión este martes Nasry 'Tito' Asfura como presidente de Honduras hasta 2030.
Asfura accedió al hemiciclo sin pasar por el pasillo de honor -donde estaba la prensa y desfilaban los invitados - vestido con un sencillo traje azul oscuro y de la mano de su esposa, Lissette Del Cid, de blanco. Con una visible timidez saludó a los pocos presentes en el evento y al nuevo presidente del Parlamento.
La ceremonia apenas duró una hora, en la sede parlamentaria de Honduras, - a diferencia de sus antecesores que asumían el poder en un gran estadio de fútbol en actos excesivamente adornados y largos - con la comunidad internacional representada por los cuerpos diplomáticos.
El nuevo mandatario hondureño se acomodó en un protocolo básico con el canto del himno nacional, la bendición de la Iglesia, el resguardo de cadetes militares, la juramentación de la Constitución y, por supuesto, la imposición de la banda presidencial azul y blanco.
Su discurso fue también escueto y directo, acorde con el evento. Sin excesivos saludos protocolares, Asfura abordó en 12 minutos la reducción estatal, la seguridad, la salud y la economía, algunos de los principales retos de su Administración, aunque también hizo guiños a la "paz".