Ocho vuelos con hondureños deportados de Estados Unidos aterrizarán esta semana en San Pedro Sula, anunció ayer sor Valdette Willeman, encargada del CAMR (Centro de Atención del Migrante Retornado).
Willeman informó que la cifra de migrantes repatriados superará los 25 mil hondureños.
El año pasado se cerró con 22,448 deportados.
Según datos del CAMR, el año 2011 cerró con 22,367 retornados desde Estados Unidos y 18,031 de México.
La religiosa precisó que esta semana llegarán a San Pedro Sula ocho vuelos con más de 135 personas cada uno, es decir, más de mil compatriotas, lo que hará que se sobrepase la cifra de 25 mil deportados desde el país del norte.
Recientemente, el Gobierno de Estados Unidos decidió suspender los vuelos con deportados hondureños
en el aeropuerto de Tegucigalpa debido a que un avión con migrantes aterrizó 500 metros después del punto de impacto en la pista del Toncontín.
La medida se hizo efectiva el 4 de septiembre pasado. El destino de los deportados ahora es la terminal aérea Ramón Villeda Morales, de San Pedro Sula.
Ante esa situación, el Centro de Atención al Migrante Retornado ha cerrado sus operaciones en el aeropuerto Toncontín y solamente atiende a los deportados en San Pedro Sula.
En busca de trabajo
La directora del CAMR añadió que hasta el momento desconoce la cantidad de personas que han sido deportadas por vía terrestre.
Willeman explicó que las deportaciones se han incrementado porque más hondureños han salido del país buscando el sueño americano.
Honduras tiene 8.3 millones de habitantes y se estima que un millón y medio de catrachos viven en Estados Unidos, entre residentes legales e indocumentados que cada año envían remesas familiares que superan los 2,500 millones de dólares.
Según autoridades migratorias y organismos de derechos humanos, unos tres mil hondureños abandonan el país cada mes con la idea de llegar a Estados Unidos en busca de trabajo, ante la falta de empleos que afecta a Honduras.
Las últimas medidas migratorias adoptadas por la administración de Barack Obama no han ayudado a frenar las masivas deportaciones de hondureños de Estados Unidos.
En junio pasado, la administración Obama anunció “cambios profundos” en las estrategias de deportación de inmigrantes al autorizar permisos de trabajo para unos 100,000 “dreamers”,
jóvenes hispanos indocumentados que ingresaron con menos de 16 años al territorio estadounidense. Esta medida podría beneficiar a unos ocho mil jóvenes hondureños.