San Pedro Sula, Honduras.

De los más de 5,200 taxis que circulan en la ciudad, menos de dos mil fueron llevados al censo de la Dirección General de Transporte (DGT) que inició hace un mes en la 105 Brigada de Infantería.

La revisión de todas las unidades de transporte público es un proyecto inicial del Gobierno dentro del proceso de intervención ordenado por el presidente Juan Orlando Hernández.

El censo obligatorio inició en Tegucigalpa y posteriormente se trasladó a San Pedro Sula, con el fin de actualizar las estadísticas del rubro y frenar las múltiples irregularidades que se han dado a lo largo de los años.

La medida incluye la modificación de los procedimientos para la extensión de permisos de operación y la revisión de rutas del transporte urbano e interurbano.

Francisco Alvarado, titular regional de la Dirección de Transporte, dijo que el censo de los taxis fue establecido hasta el 30 de septiembre porque en octubre inicia la revisión de los buses y taxis interurbanos. “Hacemos un llamado a los transportistas para que acudan al censo. Todos los taxis y buses deben pasar por una revisión física y de documentos para corroborar que operan legalmente”, explicó.

Foto: La Prensa

Cada unidad censada es certificada por un “sticker” de Transporte.
Las autoridades de Transporte habían proyectado inspeccionar al menos 200 taxis diarios, pero algunos días solo llegaban a revisión de 30 o 50 unidades, lo que atrasó el proceso.

Los taxistas, al ver que se les acababa el plazo, llegaron a censarse a última hora, formando largas filas de carros por la mañana.

La semana pasada, los inspectores de Transporte dieron plazo a los propietarios de algunos buses rapiditos porque el mes pasado no completaron la documentación requerida.

Los más de dos mil taxis que ya acataron las órdenes de Transporte tienen en su vidrio frontal un sticker que los identifica como censados y por lo tanto libres de decomisos.

“Muchos de los taxis han venido con documentaciones incompletas o papeles que no son originales; algunas unidades vienen con vidrios polarizados y algún tipo de pintura distinta al blanco que debe cubrirlos totalmente, por lo que no pueden pasar el censo”, advirtió uno de los inspectores.

Los conductores de las unidades también son registrados en una base de datos, donde se ingresan su fotografía y datos personales, que sirven para garantizar a los usuarios que las personas que los conducen no tienen problemas con la ley.

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Cada conductor es ingresado en una base de datos para seguridad de los pasajeros.
Operativos

Los fines de semana, las autoridades de Transporte se trasladan a los municipios del Valle de Sula para agilizar el registro. El pasado fin de semana censaron la mayor parte de los taxis de Choloma. No acatar estas disposiciones conlleva el decomiso de las unidades por parte de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina) y Transporte.

Transportistas han contado en la ciudad alrededor de mil taxis con registros clonados y otros 500 que prestan un servicio llamado “VIP”, en carros particulares con vidrios polarizados, que no son autorizados por la DGT. “Andan de forma ilegal y afectan a los que trabajamos legalmente. La ley es clara: para prestar un servicio público tiene que haber un registro y placas de alquiler”, dijo el transportista Marcos Sierra.

En la 105 Brigada hay decenas de buses y taxis decomisados por operar ilegalmente en este y otros municipios del Valle de Sula.

Foto: La Prensa

Los taxistas deben retirar el polarizado de sus unidades.