La ruta incluye encantadores pueblos, coloridos paisajes y gente con arraigadas costumbres heredadas de nuestros antepasados. En el departamento de Intibuc?se encuentran los municipios gemelos: Intibuc?y La Esperanza, divididos por una calle principal y situados en la parte m? alta y monta?sa de la cordillera de Opalaca.
Estas dos ciudades con m? de 18,000 habitantes se caracterizan por su entorno ecol?ico que proporciona un clima por el que son innecesarios los aparatos de aire acondicionado. En este lugar, las tradiciones son muy marcadas, sobre todo en las vestimentas de las mujeres ind?enas, elaboradas con vistosas telas.
En esta zona es caracter?tico encontrar al principio del invierno platillos cuyo ingrediente principal son los ?choros?, una especie de hongo que solamente crece en el lugar. Adem? es conocida por su producci? de vinos de frutas de temporada como array?, fresa, guayaba, jaboticava y papa.
Aguas termales
En esta ruta tambi? se encuentra la ciudad de Gracias, en el departamento occidental de Lempira, fundada por el capit? Juan de Ch?ez en 1536.
La ciudad ofrece a los turistas una arquitectura que se mantiene intacta desde sus or?enes y los transporta en un viaje al pasado. Adem? de su infraestructura, el Parque Nacional Celaque y las piscinas de aguas termales proporcionan un paseo ?nico para los amantes de lo natural.
La Sultana
A 45 minutos de Gracias se encuentra la ciudad de Santa Rosa de Cop?, conocida como la ciudad m? importante del occidente de Honduras.
Esta ciudad es reconocida por la fabricaci? de tabacos. La Flor de Cop? es la segunda planta m? grande de Am?ica dedicada a la elaboraci? de puros para el mercado mundial. En este lugar se instal? en 1860, la primera universidad, llamada Colegio Superior de San Carlos de Borromeo. Estos lugares ubicados cerca de la frontera norte de El Salvador ofrecen gran riqueza cultural y proporcionan un ambiente tranquilo que invita al descanso.
Esta breve pero enriquecedora experiencia nos hace entrar en la regi? y en comunidades poco conocidas de Honduras. La ruta incluye la visita a encantadores pueblos, coloridos paisajes y gente con arraigadas costumbres. Las localidades destacadas son Gracias, Marcala, La Esperanza y Santa Rosa de Copan, rodeadas por las monta?s m? altas de Honduras y aromatizadas por los cultivos de caf? El color y las formas del barro trabajado por los artistas de la alfarer? lenca y los tejidos a mano son caracter?ticos de la Ruta Lenca.
Gracias
Localizada al pie del impresionante Parque Nacional Celaque, en Gracias tuvo lugar la ?ltima lucha de resistencia ind?ena contra el dominio espa?l en 1537, encabezada por el cacique lenca Lempira.
En honor a este famoso guerrero ind?ena, la moneda hondure? lleva su nombre. Desde el hist?ico fuerte San Crist?al tenemos vista al Parque Nacional Celaque, cuyo nombre en lenca significa ?caja de agua?
Un baile tradicional, el guancasco, consiste en el encuentro de dos aldeas enemigas por medio de sus santos (Santa Luc? de Mejicana y San Sebasti? de Gracias) que hacen la paz. Si bien es uno de los bailes m? representativos de los lencas, demuestra la fusi? de las creencias ancestrales con la utilizaci? de m?caras y la veneraci? cat?ica de los santos.
Santa Rosa de Cop?
Santa Rosa es el principal centro del comercio en la zona occidental de Honduras. Su importancia se remota a los tiempos de la Colonia espa?la. En esta ciudad y sus alrededores se produc? y distribu? un tabaco de alta calidad en La F?rica de Tabaco Real.
Destaca su casco hist?ico con calles empedradas y edificaciones bajas de estilo colonial. Otras pintorescas comunidades son San Manuel de Colohete & Sebasti? de Colosuca.
Todav? sacrifican animales para agradar a los ?geles
Para los lencas, la religi? es el cuerpo totalizador de su cultura. Profesan el catolicismo como lo hace la gran mayor? de la poblaci? del pa?, pero de una forma muy propia: la reconocen como ?la religi? antigua? y la diferencian conscientemente de la ortodoxia cat?ica.
De la religi? antigua han perdurado pr?ticas y concepciones que justifican esta diferencia. La religi? antigua, altamente conservadora, posee profundas alteraciones de los proyectos cat?icos. (Por ejemplo: asocian a Cristo y la Virgen Mar? como el padre y la madre formadores). La caracteriza esta inclusi? de elementos aut?tonos.
Practican sacrificios de animales o ?composturas?, como ellos los llaman, para agradecer o pedir perd? a los ?geles y a los santos; guardan con celo en su memoria pasajes de la ?historia divina? que no aparecen en la Biblia, de c?o Dios form?las nubes, el ma? y el mundo.
Los lencas representan una poblaci? ind?ena que tiende a desaparecer por la constante latinizaci?, la p?dida de su lengua y, con ella, la desaparici? de gran parte de sus rasgos culturales.