19/04/2026
01:02 AM

Un turco secuestra un avión y se entrega rápidamente a las autoridades

Un pirata aéreo turco, cuyas intenciones todavía se desconocen y fichado por la policía, desvió este martes un avión de línea regular turco al aeropuerto de Ankara, para luego entregarse rápidamente a las autoridades.

Un pirata aéreo turco, cuyas intenciones todavía se desconocen y fichado por la policía, desvió este martes un avión de línea regular turco al aeropuerto de Ankara, para luego entregarse rápidamente a las autoridades.

El aparato, un Boeing 737-800 de la compañía Pegasus, cubría el trayecto entre Diyarbakir, principal ciudad del sureste de la península de Anatolia poblado mayoritariamente por kurdos, y Estambul, la primera metrópoli turca, y llevaba 174 pasajeros (entre ellos tres bebés) y seis tripulantes a bordo.

El hombre, de 39 años y originario de Diyarbakir, según la prensa local, se llama Mehmet Göksin Göl, y tiene antecedentes por tráfico de drogas, peleas y posesión ilegal de armas, entre otros delitos.

'El pirata aéreo, de nacionalidad turca, se rindió a la policía, que lo detuvo inmediatamente', informó Ibrahim Sahin, subsecretario de Estado adjunto del ministro de Transportes, en una comparecencia ante la prensa en Ankara, donde aterrizó el avión.

Sahin precisó que las reivindicaciones del hombre no se conocían por el momento, pero que será interrogado por la policía antiterrorista de la capital.

'Todo el pasaje y la tripulación están sanos y salvos', aunque un viajero estaba afectado por la situación, precisó el responsable.

El ministro de Transportes, Binali Yildirim, interrogado por CNN-Türk, dio a entender que el pirata no tenía motivaciones políticas. 'Un hombre normal no haría una cosa así', sentenció.

Según las cadenas de televisión, el hombre pretendía desviar el avión hacia el vecino Irán. En el aeropuerto de Ankara fue rodeado por un equipo de élite de la policía.

Un pasajero del avión, entrevistado por ese mismo canal de televisión, explicó que el hombre dijo tener una bomba en la cintura, y que en un momento rezó unos versos del Corán.

'No parecía que estuviera en plenas facultades mentales. No era un tipo normal, lúcido', comentó este viajero, Firat Keles, contactado por teléfono desde el avión tras el desenlace del secuestro, que en total no duró ni dos horas.

Los artificieros de la policía montaron en el avión para buscar armas o explosivos, pero no encontraron nada, según el ministro del Interior, Abdülkadir Aksu, que no se quiso pronunciar sobre los motivos del pasajero, invocando el secreto de la instrucción.