Ante el surgimiento de nuevas comunidades, aldeas, colonias y barrios alrededor de todo el país, el Tribunal Supremo Electoral, TSE, planea aumentar los centros de votación para las próximas elecciones generales.
La población que habita en estos lugares tiene que caminar o pagar carros para trasladarse a los centros de votación más cercanos con la finalidad de ejercer el sufragio.
Los políticos rurales muchas veces tienen que costear la movilización de estos electores aun cuando en Honduras está vigente el voto domiciliario, cuya finalidad es acercar las urnas al votante.
El presidente del TSE, Augusto Aguilar, dijo que se está haciendo el estudio correspondiente con la ayuda de la Organización de Estados Americanos, OEA, para disponer de nuevos centros de votación.
Voto domiciliario
Para las elecciones primarias, celebradas el 30 de noviembre del año pasado, el ente colegiado instaló 5,306 centros de votación donde se ubicaron casi 20 mil mesas electorales, alrededor de 70 mil urnas y unas 40 mil cabinas.
Si se ponen nuevos centros aumentará el número de mesas, urnas y cabinas.
Honduras es uno de los pocos países de Centroamérica que dispone del voto domiciliario para darle facilidades al elector para ejercer el sufragio. Aún así, el porcentaje de abstención en las últimas elecciones generales fue del 44.6 por ciento, alimentado en gran parte por la emigración.
El Tribunal Supremo Electoral continúa su trabajo con miras a las elecciones generales del 29 de noviembre de este año, a pesar de la incertidumbre provocada por el Ejecutivo de implementar una cuarta urna con el objetivo de hacer reformas a la Constitución de la República.
El año pasado el TSE realizó un vasto trabajo logístico con el envío del material electoral a todos los rincones del país con varios días de anticipación.