El embajador de Honduras en Washington, Hernández Alcerro a un grupo de periodistas en la sede la embajada en Washington.
Se prevé que el llamado 'Grupo de los Ocho' del Senado presente su proyecto de ley de reforma migratoria integral la próxima semana y la primera audiencia del Comité Judicial del Senado sobre la cuestión está prevista para el miércoles 17 de abril, lo que ha generado enorme expectación entre los indocumentados.
De hecho, Hernández Alcerro recalcó que 'de aprobarse la reforma migratoria, las personas inscritas en el TPS se encontrarían en una situación privilegiada, ya que cumplen con los requisitos que se comentan serán exigidos'.
Asimismo, el ministro consejero de la embajada de Honduras, Ricardo Estrada, recordó que 'no existe costo alguno' por rellenar la inscripción, y señaló que si alguien solicita un pago debe ser 'denunciado' a la embajada.
El pasado 3 de abril, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, anunció la décima primera extensión del TPS por un periodo de 18 meses para los hondureños indocumentados.
El plazo para inscribirse finaliza el próximo 3 de junio, por lo que el embajador hondureño recomendó a sus compatriotas inscribirse 'lo antes posible en caso de que falte algún documento o exista algún problema'.
El Gobierno de Estados Unidos otorgó el 'TPS' a Honduras y a Nicaragua después de que el huracán 'Mitch' dejara graves daños y cientos de miles de damnificados en esos países en 1998, y desde entonces ha renovado ese estatus en diez ocasiones.
El 'TPS' es un alivio migratorio temporal que concede Estados Unidos a personas de países que han sufrido desastres naturales o conflictos civiles.
Según datos del Gobierno de Honduras, en Estados Unidos residen, legal o ilegalmente, alrededor de un millón de hondureños, cuyas remesas a sus familias en 2012 alcanzaron los 2.530 millones de dólares, y otros 1.387 millones de dólares en la primera mitad de este año.
Puntos principales de la reforma
La reforma migratoria integral propuesta por el presidente Barack Obama, desde su primera campaña electoral, que tendría un fuerte impacto en más de 11 millones de inmigrantes ilegales que viven en Estados Unidos, consta de varios puntos esenciales que pueden resumirse de la siguiente manera:
• Legalización de indocumentados
El proceso beneficiaría a los ciudadanos extranjeros que viven en Estados Unidos desde hace varios años en condición de indocumentados, que carezcan de antecedentes criminales, hablen inglés o demuestren su interés en aprender el idioma y paguen una multa. Una vez legalizada su situación, estos ciudadanos podrían adquirir la ciudadanía estadounidense luego de cinco años de estadía continua en el país.
• Dream Act o Ley Dream
Se trata de la legalización de los jóvenes indocumentados que llegaron siendo niños a EUA llevados por sus padres en condición de ilegalidad y que crecieron y se educaron como estadounidenses pero que carecen de un estatus legal.
• Seguridad
El reforzamiento de los controles de seguridad en la frontera estadounidense erradicaría el paso de indocumentados y fortalecería la lucha contra las mafias del narcotráfico en México.
• Ampliación de la cuota anual de visas de inmigrante Obama recomienda el aumento del número de las visas de inmigrantes que concede el Departamento de Estado, con el fin de reducir el tiempo de espera para la reunificación familiar -actualmente calculado en dieciocho años- y agilizar el proceso para convertirse en residente permanente o ciudadano estadounidense.
• Implantación de un sistema de puntos
Se trata de un tema polémico. La propuesta pretendería emular el sistema migratorio que poseen Canadá y Australia, en el que se evalúa al candidato de acuerdo con una serie de requisitos, cuyo cumplimiento le otorga puntos. La propuesta comprendería un sistema fundamentado en una escala de cero a cien puntos.
• Revisión de las políticas de redadas y deportaciones
El presidente Obama ha señalado la necesidad de revisar las políticas del Departamento de Seguridad Nacional, como las redadas y las deportaciones, pues resultan ineficaces pero altamente lesivas para la moral de muchas familias de inmigrantes.