El Gobierno finalmente determinó promover al año siguiente a todos los estudiantes de primaria y media del sistema educativo nacional.
Las temidas “olimpiadas” han sido abolidas para el actual año escolar.
Los alumnos que resulten reprobados en la suma de los tres parciales evaluados en la mayoría de escuelas y colegios pasarán al año siguiente con una calificación de 60 por ciento.
Entretanto, los niños y los jóvenes que aprueben su año con la suma de los tres parciales podrán mantener el promedio, es decir, se respetarán los índices de cada alumno que esté por encima del 60 por ciento.
Según el reglamento que dio a conocer ayer la Secretaría de Educación, este año los maestros no podrán reprobar a ningún alumno en cumplimiento del decreto ejecutivo que aprobó el Gobierno y que además contempla la clausura del año escolar el 31 de octubre.
“Lo que se ha determinado es promover automáticamente a todos los estudiantes al año siguiente, dados los últimos acontecimientos, porque los niños y los jóvenes no tienen la culpa de lo que ha estado ocurriendo en el país”, manifestó en conferencia de prensa el secretario de Educación, Santos Elio Sosa.
Según el reglamento, los alumnos deberán retirarse obligatoriamente de las aulas de clases el 17 de octubre en todos los centros educativos públicos nacionales.
No hay examen general
El reglamento exonera por esta única vez la aplicación del examen general y el examen escrito del Himno Nacional para los alumnos de sexto grado y último año de primaria y secundaria.
Los profesores deberán consignar la nota obtenida en la práctica profesional, el trabajo educativo social y otros proyectos educativos, dice el documento.
“El reglamento que da respuesta al Decreto Ejecutivo que se emitió a través del Consejo de Ministros entre sus puntos señala que los alumnos que se graduarán no van a hacer el examen general por esta única vez ni el examen escrito del himno.
Lo que harán es un análisis interpretativo para mantener la parte de valores”, explicó Hernán Montufar, subsecretario de Educación.
El reglamento contempla, en educación básica, que los maestros atiendan el próximo año a su mismo grupo de alumnos con el propósito de fortalecer las materias que quedaron inconclusas este año ante la excesiva pérdida de días de clases.
Días perdidos
Según los padres de familia, este año los maestros han perdido más de 45 días hábiles de clases, por lo que se estima que en 2009 se impartieron apenas entre 100 y 140 días de clases de los 200 programados.
En uno de sus puntos, el documento señala que los maestros tendrán vacaciones en noviembre y diciembre y a partir del 4 de enero de 2010 deberán incorporarse a los centros para someterse a un proceso de capacitación obligatorio de dos semanas.
Las últimas dos semanas de enero deberán reforzar a los alumnos y llevar de la mano los procesos de matrícula para iniciar las clases el 1 de febrero de 2010.