Tegucigalpa, Honduras.

La Superintendencia para la Aplicación de Pruebas de Confianza entrará en funcionamiento hasta que la Comisión Especial de Depuración y Reestructuración de la Policía Nacional haya culminado todo el proceso de limpieza policial.

Así lo informó ayer en un comunicado el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS), luego de los cuestionamientos surgidos en los últimos días por la tardanza para que esa dependencia comience a operar.

En vista que el mandato de la Comisión de Depuración finaliza hasta dentro de nueve meses, esto implica que la Superintendencia comenzaría a operar hasta abril o mayo del próximo año.

La Superintendencia para la Aplicación de Pruebas de Evaluación de Confianza fue creada mediante decreto legislativo en marzo de 2014 y debió comenzar sus funciones en abril de 2015; pero hasta la fecha solo existe en papel.

La ley responsabiliza al despacho de la Secretaría de la Presidencia para elaborar el reglamento. Sin embargo, hace un año lo único que tenían eran borradores presentados al Consejo Nacional de Defensa y Seguridad.

A finales de 2014, LA PRENSA indagó sobre la lentitud en el inicio de operaciones de esta instancia de evaluación de los operadores de justicia y en aquel momento se informó que se estaba en la elaboración del reglamento y en espera de una resolución de la Corte Suprema en torno a un recurso de inconstitucionalidad interpuesto en la Sala Constitucional contra la aplicación de las pruebas de confianza a miembros de la Policía.

Esta dependencia deberá sustituir a la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP), en cuanto a la aplicación de las pruebas de confianza.

En su comunicado, el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad informó que la Comisión Especial para la Depuración y Transformación de la Policía Nacional ha venido desarrollando diligentemente una serie de acciones claves en la mejora de la institución policial, y en consenso con la misma, para no afectar dichas labores. La Superintendencia entrará en funcionamiento una vez que la Comisión haya culminado todo el proceso de depuración policial”.

Agregó que actualmente se está en un proceso de afinamiento y armonización de los mecanismos para la óptima efectividad de la Superintendencia en cuanto a la evaluación y permanencia de los funcionarios públicos, a fin de garantizar altas calificaciones respecto a los requisitos de idoneidad y confianza en beneficio del pueblo hondureño.