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Standard Fruit Honduras acuerda no cerrar fincas

  • Actualizado: 07 agosto 2010 /

El documento fue firmado en la Secretaría de Trabajo ante la presencia del ministro Felícito Ávila.

    La Standard Fruit Honduras y el sindicato de esa empresa firmaron un acta de compromiso mediante la cual se le pone fin al conflicto laboral que amenazaba con el cierre de 1,500 hectáreas de banano en Coyoles Central y el despido de dos mil trabajadores.

    El documento fue firmado en la Secretaría de Trabajo ante la presencia del ministro Felícito Ávila.

    El acuerdo, que se produjo después de cuatro meses de negociaciones, concluyó con el despido de 360 trabajadores, de los cuales 160 quedarán como microempresarios prestando el servicio de mantenimiento de contenedores a la misma empresa, informó el presidente de la organización sindical, José Alfredo Jiménez.

    Dijo que otros 200 trabajadores también recibirán sus prestaciones, pero todos pasarán a ser empleados por contrato. Según Jiménez, después de una amenaza seria de la empresa de cerrar las ocho fincas de Coyoles Central, se logró que desistiera y se conservara la mayor parte de las fuentes de empleo.

    El acuerdo, dijo, permite conservar el seguro médico y las conquistas sindicales en materia de educación.

    Las vacaciones pagadas pasaron de 43 días a 38 y el decimotercer mes registra una reducción de 38 a 36 días.

    Raúl Martínez, gerente de la Standar, dijo que la empresa se compromete a invertir 200 millones de lempiras en los próximos tres años, que generarán entre 500 y 1,000 empleos.

    Dictamen de la OIT

    El ministerio del Trabajo pidió a la Organización Internacional del Trabajo, OIT, un dictamen sobre los alcances jurídicos de la Ley de Empleo por Horas que promueve el presidente del Congreso Nacional, Juan Hernández.

    Ávila dijo que ve como una “buena alternativa” la ley propuesta; pero como Honduras es firmante de convenios internacionales relativos al derecho a la libre sindicalización, respeto a la organización y a la contratación colectiva, es preferible esperar una opinión de la OIT.