El conflicto generado en la Cruz Roja de El Progreso por el supuesto mal manejo de ayudas ha llegado a un feliz término gracias a que las partes involucradas concluyeron que todo fue un malentendido.
Noel Urbina, director de socorrismo de la institución, aclaró mediante una nota enviada a la Embajada de Japón que la distribución de los alimentos, donados por ese país, fue transparente.
Urbina manifestó que para las próximas horas se reunirá con el presidente de la organización Jorge Larios para tratar el asunto y buscar la unidad de la benemérita institución para la cual han trabajado por muchos años. “Estoy en toda la disposición de trabajar junto a él con el objetivo de apoyar a la población y ventilar los malentendidos de manera interna”.
El socorrista sostuvo: “Solicitaré un buen trato para los muchachos y les expresaré que no tengo aspiraciones a la presidencia de la Cruz Roja, porque soy un hombre operacional”.
Urbina dijo que sólo unidos podrán mantener la buena imagen y labor la organización que ha dado gran prestigio ante organismos cooperantes. Larios dijo aceptar las disculpas de su compañero. “Lo importante de esta situación es que se ha aclarado todo; eso proteje la imagen de la institución y mi honor como ciudadano que he cultivado como persona”.
Indicó que no es justo que por un lapsus de él se afecte su buena trayectoria en beneficio de los más necesitados. “Es importante que él reconoce que no habido mal manejo de las donaciones y que todo se realizó con transparencia”.
El también maestro de educación media expresó que con la aclaración de Urbina queda evidenciado que todo se hace bajo los parámetros correctos y legales. “En los próximos días vamos a definir la fecha para elegir la nueva directiva del consejo municipal de la organización de acuerdo con lo que establecen los estatutos, pues yo terminé mi período el pasado 19 de abril y será otra persona la que tomará esa responsabilidad”.
El dirigente explicó que en estos momentos están buscando en el grupo que integran el consejo de la Cruz Roja a la persona idónea para la presidencia que será electa en un acto público.