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'Sólo Jesús es el camino, la verdad y la vida”

  • Actualizado: 06 abril 2009 /

El cardenal Óscar Andrés Rodríguez basó su mensaje de Domingo de Ramos sobre un llamado a vivir la pasión de Cristo y a no resistirnos ante la llamada de Dios ni a las consecuencias de su servicio.

El cardenal Óscar Andrés Rodríguez basó su mensaje de Domingo de Ramos sobre un llamado a vivir la pasión de Cristo y a no resistirnos ante la llamada de Dios ni a las consecuencias de su servicio.

“Debemos anunciar la palabra de Dios a quienes han perdido la esperanza”, exclamó.Su Eminencia señaló que como cristianos hemos puesto nuestra esperanza en Cristo, “no en ninguno de esos líderes humanos que nos pueden llevar al error”.

Recordó a los miles de fieles que concurrieron a la homilía celebrada en la restaurada catedral metropolitana de la capital, la humillación de Cristo, quien por obediencia aceptó incluso la muerte en la cruz.

“Pero la Pascua que vamos a celebrar es también resurrección y glorificación, un nombre divino.Pensemos cómo el Señor Jesús, siendo Dios, se rebajó, vació de sí mismo, haciéndose servidor, como todo ser humano, que es servidor del pecado, hasta compartir con nosotros también la muerte”, expresó el cardenal.

“Se creen dioses”
Como autoridad de la Iglesia Católica en Honduras, el cardenal Rodríguez invitó a los hondureños a llevar un estilo de vida inspirado en la vida de Cristo.

“Sólo lo vivido por Jesús, sólo su cruz nos permite encontrar a Dios que se revela en su Hijo”, puntualizó. Al respecto, el cardenal pidió oración por los que conviven fuera de los principios de Dios y los que se creen poderosos. “En esta Semana Santa tenemos que orar especialmente por aquellos que están lejos de Dios o por los que se creen dioses, para que no se llenen de soberbia, sino que escuchando la palabra de Dios busquen sobre todo el bien común”, precisó el purpurado.

“Los proyectos del pecado conducen al pecado, los proyectos de la muerte conducen a la muerte; sólo el Señor Jesús es el camino, la verdad y la vida”, añadió.

El relato de la Pasión tomado del evangelio de San Marcos ubica una realidad para no perder de vista cuál es el Mesías que se sigue y hacia dónde.

“No esos falsos mesías que nos proponen cielo y tierra y que terminan después dándonos la amarga recompensa de una mayor pobreza, de un mayor desorden, de una mayor violencia”, expresó.

El evangelio presenta a Jesús objeto de burla, rechazado por sus contemporáneos. “Y aquí en nuestra sociedad de Honduras encontramos que cuando no hay argumentos para rebatir la verdad se usa el insulto, se usa el improperio, se repite la escena del evangelio”, reflexionó el prelado.