San Pedro Sula, Honduras.

Como una operación de rescate y supervivencia, al menos 58 soldados de diferentes batallones siguen el curso Tropas Instruidas en Guerrillas y Rastreos Especiales (Tigre).

Mojados de pies a cabeza, arrastrándose en la tierra, cruzando y saltando sobre ríos, los militares se las ingenian para sobrevivir en las condiciones más extremas ya sean acuáticas o terrestres.

El objetivo del curso es fortalecer el temple militar y que sean capaces de enfrentar situaciones de riesgo en combates y operaciones rutinarias de seguridad.

Max Hernández, comandante del Tercer Batallón de Infantería, manifestó que las prácticas se desarrollan no solo en las instalaciones del complejo militar, sino que salen a otros sectores adonde los soldados se someten a diferentes entrenamientos.

El entrenamiento se basa en operaciones militares terrestres y acuáticas, con prácticas de supervivencia y rescate de personas.
El grupo de uniformados llamó la atención de pobladores de Santa Bárbara, cuando en el puente del río Chamelecón hacían operaciones anfibias, como descensos, pasos de comando sobre el nivel de la cuenca y balsas improvisadas.

El curso tiene varias fases de primeros auxilios, combate de cuerpo a cuerpo, operaciones anfibias y patrullajes en los que se internan en zonas de bosque al menos ocho días, como parte del entrenamiento en todo tipo de terrenos.

El curso dura aproximadamente un mes, los soldados deben someterse a capacitaciones consecutivas, sin descanso desde el inicio hasta el final, para obtener un galardón más en su carrera militar. “El curso Tigre es de elite del Tercer Batallón de Infantería y recibimos la visita de personal de otras unidades, que ingresan de forma voluntaria, porque para aprobarlo tienen que poner todo su empeño y coraje”, explicó el coronel.

Instructores de Tercer Batallón de Infantería son los encargados del curso.
Aparte de su propia preparación, los militares son capacitados en el área de primeros auxilios para el momento de enfrentar emergencias entre compañeros y ciudadanía en general. Son 58 soldados los que fueron seleccionados del Tercer Batallón de Infantería, 14 Batallón, 4 batallón, 17 Batallón, Fuerzas Especiales, Batallón de Ingenieros y hasta representantes de La Mosquitia.

En el transcurso de todas las actividades hay personal médico y de Bomberos que están atentos a cualquier emergencia y pasan revisiones físicas a cada uno de los estudiantes.

Debido a la intensidad del curso, algunos participantes son separados del mismo, pero en su mayoría es por situaciones médicas que les impide continuar y deben esperar otras oportunidades.

En el curso no participan oficiales porque solo es para el nivel tropa, adonde incluyen desde soldados rasos hasta sargentos.
A pesar de que ya van con la 21 promoción del curso Tigre, hasta la fecha no ha participado ninguna mujer; sin embargo, las autoridades militares aseguran que ellas pueden cursarlo, con tal que sean parte del Ejército.

Al finalizar el entrenamiento se premia a los tres mejores soldados, quienes después pueden ser representantes del país hasta en cursos internacionales.

Las Fuerzas Armadas realizan cursos especiales en los diferentes batallones, lo que hace que los soldados desde que ingresan a la institución tengan oportunidades de superación ya sea en el área militar o en la académica.