Para socializar y despejar las dudas de los reclusos sobre la nueva ley penitenciaria se llevó a cabo una reunión organizada por monseñor Rómulo Emiliani, en la que estuvieron presentes jueces de ejecución, defensores de los derechos de los reos y autoridades del centro penitenciario.
Fernando Morazán, comisionado de Conaprev (Mecanismo Nacional de Prevención contra la Tortura y Otros Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes), manifestó que siguen esperando que la ley se ratifique y publique en La Gaceta.
“Desde mayo le vienen dando largas a la ley de los centros penitenciarios. Nos preocupa que no se haya avanzado con el proceso. Esperamos que no sea por aspectos presupuestarios que no quieran ponerla en vigencia. Con la ley se pretende que un órgano civil esté a cargo de las cárceles.
Hemos traído expertos en el ramo penitenciario para disipar las dudas de los internos. Ellos han pedido que se repita con más frecuencia este tipo de charlas, pues desconocen mucho de sus derechos y de sus deberes”, expresó Monseñor Emiliani.
El religioso les explicó a los privados de libertad detalles del nuevo centro penal y las proyecciones que tienen para rehabilitarlos y que tengan una oportunidad al terminar su condena.
“Es el nuevo penal habrá talleres de ebanistería, costura, mecánica automotriz y una maquila, entre otros. Es importante que puedan tener un ingreso, ya que la mayoría son padres de familia y necesitan sostener a sus parientes. Son seres humanos que tienen dignidad y se debe respetar”, declar.
Alrededor de 900 presos no han sido procesados, por lo que la mora judicial es alta en un presidio donde hay 2,226 internos.
Ayer concluyó la semana del privado de libertad con diversas actividades.
“Los internos han tenido una semana de recreación en un ambiente de paz”, dijo Walter Valladares, subdirector del centro penal sampedrano.