San Pedro Sula, Honduras.

En una guerra sin cuartel están la Secretaría de Educación y los estudiantes del nivel medio debido a la campaña de alfabetización “ Honduras Aprende para una Vida Mejor”.

El martes los institutos oficiales más reconocidos de San Pedro Sula fueron tomados por sus estudiantes en protesta, pues según ellos, por la campaña incurren en muchos gastos que no son contemplados por el Gobierno. Tras estas acciones decenas de centros de toda la región del Valle de Sula y el resto del país se sumaron al paro agravando la situación y dejando a sus compañeros sin clases.

El titular de la Secretaría de Educación, Marlon Escoto, advirtió ayer que “la alfabetización es un requisito de graduación. Si uno de los requisitos no se cumple la persona no puede optar a su título”.

Asimismo refirió que la Secretaría de educación tiene a disposición 300,000 folletos de alfabetización y que en el país hay 200,000 personas dispuestas para ser alfabetizadas. “Esto va más allá de los estudiantes. Es el proyecto educativo más importante de Honduras”, dijo.

Ante la queja de los alumnos por el pago a los alfabetizados, Escoto dijo que “pagar o dar algo a una persona, es algo opcional de cada padre o estudiante”.

Explicación. El diputado David Reyes, del Partido Anticorrupción (PAC) pedirá a Marlon Escoto que explique al Congreso lo relacionado al requisito de alfabetización obligatoria que rechazan los padres de familia y los alumnos de último año.

Reyes indicó que este proyecto impacta negativamente en la economía de las familia debido a que “Se obliga a los alumnos a laborar como si fueran empleados del Estado”. También manifestó que los padres invierten desde L300 semanales en áreas rurales y hasta L1,300 semanales en las ciudades más grandes. “Los alumnos tienen que pagar transporte, alimentación, materiales didácticos, hospedaje y hasta un “regalito” al alfabetizando como incentivo para que este no se retire”.