25/07/2026
07:46 AM

Seis presidentes asistirán a cumbre antidrogas

Seis presidentes y representantes de 24 países asistirán a Cartagena, después de 18 años, a una cumbre regional antidrogas, en medio de un desalentador balance porque los golpes a los grandes capos no se han traducido en una merma de la producción.

Seis presidentes y representantes de 24 países asistirán a Cartagena, después de 18 años, a una cumbre regional antidrogas, en medio de un desalentador balance porque los golpes a los grandes capos no se han traducido en una merma de la producción.

Al encuentro que se realizará mañana confirmaron su presencia los presidentes Felipe Calderón de México, Elías Antonio Saca de El Salvador, Álvaro Colom de Guatemala, Martín Torrijos de Panamá, Leonel Fernández de República Dominicana y Álvaro Uribe de Colombia, informó la cancillería colombiana. Previamente, ayer, hubo una reunión de las delegaciones técnicas y hoy serán los ministros de Relaciones Exteriores de los países asistentes.

Objetivo

La cumbre busca fortalecer la cooperación y coordinación para enfrentar el problema mundial de las drogas, en el entendido que sólo una acción conjunta y decidida de todos los Estados permitirá debilitar el flagelo que 'pone en riesgo la gobernabilidad y la democracia en los países de la región', señala la convocatoria. Esa afirmación determina un panorama totalmente distinto al de hace 18 años, cuando el fenómeno del narcotráfico en la región parecía circunscribirse a tres países productores y a un consumidor. Por ello, a la cumbre de febrero de 1990 sólo asistieron los entonces presidentes Jaime Paz de Bolivia, Virgilio Barco de Colombia y el estadounidense George Bush padre.

Del encuentro salió como objetivo luchar conjuntamente contra un enemigo que ya en Colombia dejaba miles de víctimas, como resultado de la guerra declarada por el Gobierno a los capos del narcotráfico, que para entonces habían logrado permear todos los sectores de la sociedad.

La cumbre de 1990 fue el comienzo del desmantelamiento de los grandes carteles del narcotráfico en Colombia, pero paralelamente el ingreso al negocio de los grupos armados ilegales de izquierda y extrema derecha que usaron el tráfico de drogas para financiar sus actividades. Diez años después, la alianza entre EUA y Colombia se fortaleció con la aprobación del Plan Colombia, inicialmente una estrategia para combatir a los traficantes organizados, pero que luego se amplió a la lucha contra los grupos armados ilegales.AFP